La Municipalidad de Estación Central inauguró este fin de semana la primera Peluquería Canina Municipal del país, según informó el propio municipio. El servicio ofrece lavado y corte de mascotas a un costo cercano al 50% del precio promedio de mercado y brinda atención completamente gratuita a animales rescatados por el municipio.
El alcalde Felipe Muñoz encuadró la iniciativa dentro de lo que denominó una «agenda animalista» impulsada desde el inicio de su administración. El municipio ya operaba una veterinaria municipal, una Oficina de Protección Animal, un Móvil de Rescate Animal y una ordenanza de tenencia responsable.
El precio del servicio se calculará conforme al peso del animal. La agenda priorizará a adultos mayores, personas con discapacidad, personas neurodivergentes y cuidadores. Para acceder, los vecinos deberán presentar Registro Social de Hogares en Estación Central o la tarjeta Soy Centralin@, carnet de vacunación vigente de la mascota y, cuando corresponda, documentación que acredite pertenencia a los grupos prioritarios.
El servicio funcionará de lunes a viernes, entre las 09:00 y las 14:00 horas, exclusivamente con reserva previa en Las Catalpas Poniente 198. Las horas pueden solicitarse de forma presencial en la Veterinaria Municipal o al teléfono +56 9 6161 4432.
Consultado sobre una eventual extensión del servicio a otras comunas, Muñoz señaló que la normativa vigente no lo permite: «Mientras no cambie esa disposición, lamentablemente solamente podemos atender a vecinos que acrediten que pertenecen a Estación Central».
El lanzamiento incluyó una demostración en vivo del equipo de peluquería y el concurso Fashion Dog, con cuatro categorías: Originalidad, Súper Dúo, Elegancia y Talento Escondido, cuyos ganadores recibirán atenciones gratuitas.
Lectura editorial. La pregunta que el municipio no responde es cuánto cuesta al contribuyente de Estación Central cada corte subsidiado. Fijar precios por debajo del mercado con dinero público no elimina el costo; lo traslada al vecino que paga impuestos locales, tenga mascota o no. El aparato estatal que ya incluye veterinaria, móvil de rescate y oficina de protección animal suma ahora un servicio más de competencia directa con peluquerías privadas de la comuna, que operan sin subsidio y generan empleo formal.
Capital busca reglas claras, no competidores financiados con el erario. Cuando el Estado entra a un mercado con precio artificialmente bajo, los primeros perjudicados son los pequeños empresarios del rubro que no pueden igualar esa ventaja. La libre empresa no necesita que el municipio le recorte el pelo a los perros; necesita que deje de distorsionar el mercado donde esos emprendedores trabajan.
