El Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) ejecuta un programa de mantenimiento periódico en 58 estructuras del Tramo 3 de la Carretera Interoceánica Sur, en Madre de Dios. La intervención comprende 44 puentes y 14 pontones, con una inversión de USD 22,9 millones.
Los números primero. El programa se distribuye en cuatro intervenciones con plazos y avances físicos distintos, y todas ellas tienen culminación prevista entre octubre de 2026 y junio de 2027, según el MTC.
La primera intervención cubre 8 puentes, con un plazo de ejecución de 299 días calendario. Registra un avance físico de 83,42% y su culminación está programada para octubre de 2026, la fecha más próxima de todo el paquete.
La segunda intervención comprende 9 puentes adicionales, con un plazo de 257 días calendario y un avance físico de 33,44%. La tercera, la más extensa del programa, abarca 26 puentes y 14 pontones, con un plazo de 481 días calendario y un avance de apenas 7,59%.
Una cuarta intervención corresponde específicamente al puente Billinghurst, cuyo mantenimiento tiene un plazo de ejecución de 474 días calendario. Los trabajos presentan un avance físico de 31,15% y se espera que concluyan en junio de 2027.
La ejecución está a cargo de la Concesionaria Interoceánica Tramo 3 S.A., dentro de las acciones desarrolladas por la Dirección General de Programas y Proyectos de Transportes del MTC para preservar el estado de las estructuras del corredor vial.
Entre las tareas contempladas figuran el pintado de puentes, pontones y parapetos, además de intervenciones en barandas y vigas inferiores. También se realizan labores de resane en estribos y el sellado de fisuras ubicadas en la parte inferior de las estructuras y en las veredas, con el objetivo de extender la vida útil de las estructuras.
Según el MTC, la conservación de estas estructuras permitirá mantener la continuidad del tránsito de personas y del transporte de carga en la región, además de mejorar las condiciones de seguridad para los usuarios y fortalecer la conectividad vial de Madre de Dios.
El capital destinado a infraestructura vial rinde en la medida en que se traduce en menor tiempo de tránsito y menor riesgo logístico para la producción regional. Una carretera que conecta con fluidez es, en los hechos, un activo productivo: reduce costos de transporte de carga y sostiene la actividad comercial de una región que depende de esa vía para mover mercancías.
El dato relevante para el contribuyente es la disparidad de avances: mientras la primera intervención está cerca de concluir, la tercera —la más extensa, con 26 puentes y 14 pontones— apenas alcanza el 7,59% de ejecución. El mercado ya sabe que los plazos largos en obra pública son terreno fértil para sobrecostos y demoras; la vigilancia sobre el cumplimiento de estos cronogramas será la prueba real de si la inversión anunciada se traduce en la infraestructura prometida.


