Las motos de hasta 150 cc ya no son un nicho: son el motor del mercado argentino de motovehículos. Según datos de la División Motovehículos de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara), el acumulado del primer semestre registró 440.190 unidades patentadas, un salto del 43,8% frente a las 306.109 del mismo período del año anterior.
El auge tiene una lógica de precios. Frente al costo creciente de adquirir y operar un automóvil, la moto de baja cilindrada ofrece movilidad diaria a una fracción del desembolso. El mercado ya votó.
El número que importa: $190.000 mensuales
La Cámara de Fabricantes de Motovehículos (CAFAM) elaboró un informe que estima el costo operativo total de una moto de 150 cc bajo un uso promedio de 1.440 kilómetros mensuales —equivalentes a unos 48 km diarios—. El resultado: $190.000 por mes, distribuidos en tres componentes.
El mayor gasto es el combustible, con aproximadamente $100.000 mensuales. La estimación parte de un rendimiento de entre 30 y 33 km por litro, un consumo de entre 48 y 51 litros al mes y un precio del combustible de entre $1.960 y $2.080 por litro, según CAFAM.
El segundo rubro es el seguro, que ronda los $60.000 mensuales. La cámara advierte que el valor de la póliza varía según zona de radicación, modelo, año de fabricación y aseguradora, por lo que recomienda cotizar en varios prestadores antes de contratar.
El tercer componente es el mantenimiento, estimado en $30.000 mensuales. Ese monto surge del prorrateo de los servicios recomendados cada 5.000 km: cambio de aceite y filtro, revisión del sistema de frenos, control de tensión de cadena, inspección general del motor y los ajustes previstos por el fabricante.
Precio de compra vs. costo de propiedad
CAFAM subrayó que el potencial comprador debe considerar no solo el precio de adquisición sino también los gastos operativos. «Es fundamental que cada potencial comprador comprenda completamente estos costos antes de realizar su inversión y considerar no solo el precio de compra del vehículo, sino también los gastos operativos que implica su mantenimiento y funcionamiento», concluyó la entidad.
La distinción entre precio de compra y costo total de propiedad es, precisamente, la que separa una decisión financiera sólida de una sorpresa presupuestaria. En un contexto de poder adquisitivo ajustado, ignorar el costo operativo equivale a subestimar el verdadero precio del activo.
Desde Ágora Capital, la lectura es directa: el crecimiento del segmento refleja una reasignación racional del gasto privado, no una política pública. El consumidor argentino, sin subsidios ni planes dirigidos, encontró en la moto de 150 cc la ecuación de movilidad que el mercado le ofrece. El dato de CAFAM cumple una función valiosa: pone sobre la mesa el costo real para que la decisión de inversión sea informada. Capital y libre elección, trabajando juntos.


