El Hotel Plaza de Buenos Aires, inaugurado en 1909 como emprendimiento del empresario Ernesto Tornquist, vuelve al centro de la escena. El Grupo Alvear lidera una reconversión integral con una inversión de US$150 millones que combina residencias de lujo, hotelería y gastronomía en el edificio que mira de frente a Plaza San Martín.
La obra comenzó hace dos años. La fecha estimada de finalización es 2029.
55 unidades, cero iguales
A partir del tercer piso, el antiguo hotel albergará 55 unidades residenciales de entre 60 m² y 250 m². Los precios arrancan en US$10.000 por metro cuadrado para los departamentos de dos ambientes y escalan hasta US$20.000/m² en los dos penthouses. Las plantas son anexables para generar unidades más grandes.
El esquema de pago contempla un anticipo del 30% al boleto, un 60% financiado en cuotas ajustadas por el índice de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC) y el 10% restante en la posesión.
«No hay dos unidades iguales. El perfil de la demanda busca la combinación completa: no quiere solamente un departamento con los servicios de un hotel, sino vivir en un edificio que forma parte de la historia», explicó Andrés Kalwill, director del Grupo Alvear.
Hotel nuevo detrás del histórico
El proyecto también incluye un edificio nuevo sobre la calle San Martín —levantado sobre el terreno del antiguo anexo demolido— con cinco subsuelos de cocheras y 180 habitaciones hoteleras. Entre ambas estructuras, el desarrollo suma 30.000 metros cuadrados en total: diez pisos de residencias y doce niveles de hotel.
Los propietarios de los departamentos accederán por la entrada histórica sobre la calle Florida; el ingreso hotelero quedará sobre San Martín. Ambos volúmenes se unirán mediante una calle peatonal interior.
Estética: el art déco de los años 30 como norte
La referencia estética es la década de 1930. «Se acordó llevar el edificio nuevamente a la imagen que tenía en esa época», señaló Marcelo Lozano, gerente de construcción del Grupo Alvear. El proyecto recuperará el revoque símil piedra París, los revestimientos de mármol y piedra del basamento y otros materiales originales del edificio diseñado por el arquitecto alemán Alfred Zucker.
El estudio BMA acompaña el proyecto arquitectónico; el interiorismo está a cargo de Martín Zanotti, quien intervino en desarrollos como Le Parc Punta del Este y Polo Decó.
La lectura del mercado
El mercado ya votó: un ticket de entrada de US$600.000 —30% de anticipo sobre una unidad mínima de 60 m² a US$10.000/m²— no es producto masivo. Es capital privado apostando a la recuperación del segmento premium porteño, con financiamiento indexado al costo de construcción y sin subsidio estatal de ningún tipo.
En un contexto donde Argentina busca reconstruir reglas claras para la inversión, proyectos de esta escala —US$150 millones, 30.000 m², plazo de cinco años— son exactamente la señal que el sector necesita: cuando el Estado no estorba y la propiedad privada está garantizada, el capital encuentra los edificios más difíciles de recuperar y los devuelve al mercado.


