Hisense acaba de lanzar formalmente el PX4 Pro en mercados globales, consolidando su apuesta por los proyectores láser de corta distancia como alternativa real a los televisores de gran formato.
El modelo es un Ultra Short Throw capaz de proyectar imágenes de hasta 200 pulgadas desde apenas unos centímetros de distancia, lo que permite instalarlo sobre un mueble lateral sin sacrificar espacio en la sala.
Óptica y color
El PX4 Pro incorpora el sistema TriChroma Laser Cinema de Hisense, que combina tres láseres —uno por cada componente de color primario— con un sistema de imagen DLP. La nueva iteración utiliza el Digital Laser Engine 3.0, con el que la compañía afirma alcanzar una cobertura del 118% del espectro BT.2020 y un brillo máximo de 3.500 lúmenes ANSI.
El sistema CineBlack Pro, que incluye la tecnología Dynamic Grayscale y un iris de siete pasos, apunta a revelar detalles en escenas oscuras y contribuye a una relación de contraste declarada de 6.500:1.
El proyector es compatible con los cuatro grandes formatos HDR —HDR10, HLG, HDR10+ y Dolby Vision—, además de contar con certificación IMAX Enhanced y preset Filmmaker Mode.
Gaming: el diferenciador clave
La novedad más llamativa frente al PX3 Pro es la certificación AMD FreeSync Premium, la primera vez que un proyector TriChroma Laser Cinema de Hisense la incorpora. A eso se suman 240 Hz a resolución 2K, latencia de 1 ms y soporte para Dolby Vision Gaming.
Xbox Cloud Gaming llegará al PX4 Pro en los próximos meses mediante una actualización de firmware para el sistema operativo VIDAA de la marca.
Conectividad y audio
El equipo cuenta con cuatro puertos HDMI —dos con especificación 2.1 y dos con 2.0—, puerto Ethernet, salida de audio óptica digital, dos USB y conectividad inalámbrica vía Wi-Fi, Apple AirPlay y Bluetooth. El sistema de audio integrado es un array de 4.0.2 canales con soporte Dolby Atmos.
Precio y disponibilidad
El PX4 Pro está disponible desde ya a un precio de 3.999,99 dólares en Estados Unidos y 2.499 libras en el Reino Unido.
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El lanzamiento del PX4 Pro ilustra con claridad cómo la competencia en el segmento premium de la imagen doméstica sigue empujando hacia arriba la relación prestaciones-precio. A menos de 4.000 dólares, el consumidor accede a tecnología —láser tricrómico, VRR certificado, Dolby Vision— que hasta hace poco exigía presupuestos de sala de cine profesional.
En un mercado donde la libre competencia entre fabricantes es el verdadero motor de la innovación, Hisense demuestra que no hace falta intervención regulatoria ni subsidio alguno para que la tecnología avance: basta con que el capital encuentre incentivos claros y el consumidor, libertad de elección.



