Córdoba fue el escenario. Más de 900 empresarios, emprendedores y miembros de fondos de inversión se dieron cita en el Foro de Inversiones Córdoba, organizado por la Asociación Argentina de Capital Privado, Emprendedor y Semilla (Arcap) y el Gobierno provincial. El mensaje que circuló entre las mesas fue consistente: «Argentina está siendo muy atractiva, está en boca de todo el mundo», resumió Pablo De Chiara, presidente de la Agencia ProCórdoba.
El diagnóstico de los fondos apunta a tres variables: estabilización macroeconómica, mayor previsibilidad y, sobre todo, talento. «El secreto de Argentina es que tenés un buen nivel universitario, una base sólida de científicos y una cultura emprendedora», señaló Diego González Bravo, managing partner de Draper Cygnus, quien agregó que el talento argentino es, en su opinión, «el mejor» de la región.
Los sectores que concentran el apetito inversor son deeptech, biotech y fintech. Nicolás Tognalli, cofundador y managing partner de Cites, explicó que Argentina acumula una tradición en desarrollo de fármacos, implantes médicos y dispositivos de diagnóstico que hoy impulsa robótica e inteligencia artificial. Patricia Sáenz, managing partner de EWA Capital, subrayó que el ecosistema fintech local es «uno de los más maduros de Latinoamérica» y que los emprendedores argentinos nacen con vocación de escalar fuera del país.
Luis Bermejo, managing partner de Alaya Capital, identificó el principal desafío: sostener una política de Estado en el tiempo para consolidar la inversión. En esa dirección, el gobernador Martín Llaryora promulgó la Ley Provincial 11.125, que crea el Fondo Provincial de Capital Emprendedor con recursos de hasta $10.000 millones, orientado a agtech, biotech y deeptech.
Fernando Páez Solchaga, director Ejecutivo de Arcap, destacó que Córdoba es «el segundo punto fuera de Buenos Aires donde hay más startups que levantan capital». Gonzalo Pascual Merlo, CEO de Bolsas y Mercados Argentinos, sintetizó el momento: «Argentina proyecta un futuro más auspicioso y eso nos pone en el lugar correcto».
El private equity, en cambio, mantiene cautela. Mario Santarelli, managing partner de Alba Capital Partners, advirtió que la previsibilidad «es fundamental» y que hoy hay oportunidades «latentes» a la espera de mayor certeza. «El año que viene veremos si se reafirma», dijo.
Tognalli lanzó una advertencia que merece atención: si no se invierte en la cantera científica, ese stock de talento desaparecerá y Brasil, Chile o Uruguay ganarán terreno.
Lectura editorial. Los números del foro cuentan una historia simple: cuando el Estado deja de ser el principal factor de riesgo, el capital privado encuentra el camino. La estabilización macroeconómica del gobierno de Milei —reglas más claras, menor incertidumbre cambiaria— es el telón de fondo que explica el optimismo de los fondos. El Fondo Provincial de Córdoba suma un instrumento concreto, aunque $10.000 millones son un punto de partida, no un destino.
El verdadero activo en juego es el talento universitario y científico argentino, un bien que no se reconstruye en un ciclo electoral. La advertencia de Tognalli sobre la competencia regional es la señal más costosa de ignorar: el capital busca reglas claras, pero también apuesta donde la cantera no se agota.


