Medellín alberga hasta este 17 de julio la edición 2026 de Expo Mobile, evento que proyecta superar los US$20 millones en negocios cerrados, el doble de lo concretado en la edición anterior, cuando se superaron los US$10 millones, según los organizadores.
La feria congrega a representantes de cerca de 50 países y a diez fabricantes provenientes directamente de China —no solo representantes comerciales—, lo que evidencia el interés internacional por Colombia como plataforma de distribución regional. Heiner Castrillón, CEO de Expo Mobile, describió el evento como «un espacio donde converge absolutamente toda la industria», desde fabricantes hasta distribuidores finales.
Los organizadores atribuyen el atractivo de Colombia a dos factores: el tamaño de su mercado y la calidad de sus redes de distribución. «Lo que buscan estas empresas chinas es la conexión directa con quienes comercializan sus productos en la región, y eso es exactamente lo que Expo Mobile les ofrece», señalaron.
El sector atraviesa una transformación estructural. El negocio ya no se concentra en la venta de teléfonos nuevos: el mercado de equipos usados y reacondicionados, los accesorios, las plataformas fintech para financiar dispositivos y los servicios de diagnóstico y reparación ganan protagonismo. Solo la actividad de reparación genera en Colombia alrededor de 7.000 empleos directos y más de 25.000 indirectos, según Castrillón.
Entre las novedades de esta edición figuran cinco subastas especializadas de telefonía móvil, descritas por los organizadores como las primeras de este tipo dentro de una feria del sector en Latinoamérica. El modelo de subastas, según la organización, ya fue replicado en ediciones realizadas en Ciudad de México y Panamá durante 2026 y se ha convertido en uno de los espacios con mayor movimiento de negocios.
La agenda incluye también la participación de un representante de la Policía Fiscal y Aduanera (Polfa), que expone capacidades para combatir el contrabando, identificado como uno de los principales problemas para los comerciantes formales del sector.
Varios expositores internacionales ya confirmaron su participación para la edición de 2027. «Nos dicen que van a Expo Mobile, pero que también van a Medellín, porque la ciudad hace parte de la experiencia», indicó la organización.
Desde Ágora Capital, el dato relevante no es solo la cifra de negocios proyectada: es lo que esa cifra revela sobre los incentivos. Cuando el marco regulatorio y la infraestructura logística de un país funcionan, el capital llega solo —y en este caso llega desde China, con fabricantes dispuestos a volar a Medellín en lugar de esperar que Latinoamérica viaje a Shanghái. El riesgo es la otra cara: el contrabando que erosiona la rentabilidad del comercio formal sigue siendo una variable que el Estado colombiano no ha resuelto. Capital busca reglas claras; sin ellas, la feria crece pero el sector formal sangra.


