El mercado peruano de envases registrará una tasa de crecimiento anual promedio de 2,80% entre 2026 y 2035, según proyecciones recogidas por Infobae Perú. El motor es múltiple: expansión del comercio electrónico, auge del sector agroexportador y una industria gastronómica que no para de demandar insumos de embalaje.
La estructura del sector revela una competencia amplia y estratificada. Unas 250 empresas abastecen alrededor del 80% del consumo nacional. Cerca de 2.500 compañías atienden aproximadamente el 15% del mercado, principalmente en los segmentos farmacéutico y textil. A ellas se suman unas 3.000 pymes enfocadas en la fabricación de cajas, bolsas y etiquetas para el sector horeca. En total, más de 5.750 actores compiten en un mercado con perspectivas favorables.
La reconversión industrial también es visible: más de 1.200 imprentas en el país adaptaron sus operaciones para dedicarse a la fabricación de envases, cajas y etiquetas, identificando oportunidades en un nicho de crecimiento sostenido.
El sector agroexportador es uno de los grandes dinamizadores. En 2025, las exportaciones agroindustriales alcanzaron USD 15.013 millones, con arándanos, uvas de mesa, paltas, café y cacao entre los principales productos enviados al exterior. Cada uno de esos embarques requiere bandejas plásticas, cajas de cartón corrugado, bolsas de polietileno, envases laminados, latas y frascos de vidrio, entre otros materiales. La calidad del embalaje determina la conservación del producto a lo largo de toda la cadena logística.
Otro vector de demanda es el delivery de alimentos, que se prevé crecerá 15,4% al cierre del presente año. Restaurantes, panaderías, pastelerías y heladerías requieren una variedad creciente de insumos: cajas de cartón, envases plásticos, contenedores, vasos para salsas y cubiertos de madera o bioplástico.
Lisbeth Azahuanche, gerente de Pack Perú Expo y presidenta de APACK Perú, resume el cambio de paradigma: «Un buen empaque protege el producto, reduce devoluciones, fortalece la imagen de la marca e influye directamente en la decisión de compra. El empaque dejó de ser el último eslabón de la cadena para convertirse en un factor decisivo de crecimiento».
Desde Ágora Capital, el mensaje es claro: cuando el sector privado identifica una necesidad real —logística, exportación, consumo urbano— la respuesta no viene del aparato estatal sino de miles de empresas que reconvierten su capital y buscan márgenes donde otros ven un simple insumo. El packaging peruano es un caso de libro: libre empresa encontrando valor donde la burocracia solo habría visto un costo. Con reglas claras y apertura comercial, ese 2,80% anual puede ser el piso, no el techo.


