El sector automotriz en Colombia tiene dos nuevas caras en su cúpula directiva. Ángela López preside Mazda Colombia desde hace cuatro años, tras pasar por los roles de practicante, analista, gerente y directora de área en la misma compañía. Jessica Passos fue nombrada gerente general del Grupo Porsche en Colombia el primero de julio, luego de un proceso de selección internacional que culminó con su designación por la junta directiva de Porsche Holding, con sede en Austria.
El Grupo Porsche en Colombia agrupa las marcas Volkswagen —incluyendo la línea de camiones y buses—, Seat, Cupra, Audi y MAN. Passos llegó al cargo tras ascender desde jefe de producto en 2013 hasta gerente de la marca Volkswagen nueve años después. Comenzó a trabajar a los 16 años en una fábrica de camiones mientras cursaba sus estudios, se graduó como administradora de empresas y completó posgrados en marketing.
López, por su parte, atribuye su ascenso a decisiones concretas tomadas como directora de mercadeo: el lanzamiento de la Mazda CX-30, el reposicionamiento del CX-5 y el cambio de comunicación para posicionar al Mazda 2 entre el segmento joven. «Los japoneses me llamaron a participar en el proceso», señaló, y describió una cultura corporativa que «va perfilando a las personas para que hagan carrera dentro de la organización» y que «invierte mucho en la formación».
El recorrido de ambas no estuvo libre de obstáculos. Passos relató que a los 12 años fue rechazada de un curso técnico en la empresa donde trabajaba su padre por ser mujer. Insistió con cartas y correos hasta obtener un cupo. Ya en su carrera profesional, fue durante años la única mujer en reuniones ejecutivas. López señaló que su principal reto inicial fue «ganar credibilidad en un mundo donde casi todos los directores eran hombres con mucha trayectoria», siendo la única mujer al frente de un equipo joven.
Ambas coinciden en que los resultados medibles fueron el argumento definitivo. Passos lo resume en «defender las posiciones con firmeza, argumentos y resultados». López identifica la creatividad —«cuando uno es capaz de ver la información, entender el entorno y usar bien los recursos»— y la empatía como los factores que le abrieron puertas.
Lo que estos dos casos ilustran va más allá del mérito individual: son el producto de estructuras corporativas que vincularon el ascenso al desempeño y no a cuotas. Mazda invirtió en la formación de López durante años antes de ofrecerle la presidencia; Porsche Holding condujo un proceso de selección internacional antes de nombrar a Passos. El mercado, cuando opera con reglas claras y evalúa resultados, produce este tipo de movilidad sin necesidad de ingeniería social. La industria automotriz colombiana tiene ahora dos casos de referencia que lo confirman.


