La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este lunes nuevas designaciones en el Ministerio para Relaciones Exteriores y Comercio Internacional, así como en el área de Hidrocarburos.
En la cartera de Relaciones Exteriores y Comercio Internacional, Andrea Gabriela Corao asumirá la presidencia de la Agencia de Promoción de Exportaciones de Venezuela (Venexporta). Carlos Amador Pérez fue designado viceministro para el Caribe, mientras que Eduardo Antonio Ramírez ocupará el cargo de viceministro para Asia y Oceanía.
Además, Raúl LiCausi será nuevo embajador y jefe de misión de Venezuela ante la Unión Europea. También ejercerá como embajador plenipotenciario en Bélgica, con funciones concurrentes en el Gran Ducado de Luxemburgo.
En el Ministerio de Hidrocarburos, la mandataria interina designó a Radamés Gómez Asuaje como viceministro de Geopolítica.
Rodríguez se refirió a los nombramientos como acciones «para fortalecer la proyección internacional, comercial y energética de Venezuela». También argumentó que los cambios buscan reforzar la presencia internacional y establecer nuevas oportunidades para el país.
El movimiento revela una prioridad clara: usar la estructura diplomática y energética para intentar abrir puertas comerciales y políticas. En un país donde el flujo de inversión depende de reglas claras y de una interlocución externa creíble, cada cargo en Exteriores y Hidrocarburos pesa más que un anuncio rutinario.
La lectura de fondo es que el gobierno sigue intentando capitalizar su presencia internacional como sustituto de un entorno doméstico más competitivo. Si esas designaciones terminan facilitando comercio, exportaciones y vínculos energéticos, habrá un beneficio concreto. Si quedan en simple redistribución burocrática, el costo lo seguirá pagando el país en productividad y oportunidades perdidas.

