Los mercados pronunciaron su veredicto antes de que abriera Wall Street este viernes. Amazon subía 11% en el premarket, a US$ 261,60, después de cerrar el jueves con un alza de casi 4%. Apple, en cambio, caía 7%, a US$ 308, pese a haber superado las expectativas del mercado en utilidades, ingresos y ventas de iPhone.
El motor de Amazon: la nube y la IA
El dato que movió el papel fue el crecimiento de Amazon Web Services (AWS): 37% interanual en el segundo trimestre, la expansión más fuerte desde 2021, según CNBC. AWS concentra la mayor parte de los ingresos de Amazon vinculados a inteligencia artificial y funciona como termómetro de la demanda por esos productos. El mercado leyó el número y actuó en consecuencia.
La compañía también anunció que su inversión en bienes de capital alcanzará US$ 220.000 millones este año, por encima del pronóstico previo de US$ 200.000 millones, a medida que expande su infraestructura de IA. Que el mercado haya celebrado ese gasto —y no lo haya penalizado— dice mucho sobre el apetito inversor por la carrera de la inteligencia artificial.
Con todo, Amazon no ha tenido un año sencillo en bolsa: la acción baja 1,8% en lo que va de 2026 y en doce meses apenas sube 1,67%. El salto de hoy compensa, pero no borra ese rezago.
El problema de Apple: guía y suministro
Apple batió estimaciones en casi todas las líneas del trimestre cerrado en junio, pero lo que importó fue lo que viene. La compañía proyectó un crecimiento de ingresos de entre 9% y 11% para el trimestre en curso, por debajo del 12% que esperaban los analistas consultados por LSEG. Esa brecha de uno o dos puntos porcentuales bastó para un recorte de 7%.
La causa declarada: «restricciones de suministro». Apple enfrenta escasez de memoria —componente clave de sus dispositivos— y competencia por capacidad de fabricación de chips. La presión ya se trasladó a precios: la empresa subió el precio del Mac y el iPad, y los analistas anticipan un alza similar en el iPhone durante este año.
El contexto atenúa el golpe. Apple acumula un alza superior a 22% en lo que va de 2026 y sube más de 57% en doce meses. Esta semana, además, desplazó a Nvidia para convertirse en la empresa más valiosa del mundo.
Lectura de Ágora Capital
Los números de hoy ilustran una regla básica del mercado: el precio no premia el pasado, premia la expectativa. Apple entregó un trimestre sólido y fue castigada por una guía conservadora. Amazon cargó con un capex creciente y fue recompensada porque el mercado cree en el retorno de esa inversión.
La divergencia también subraya que, en la carrera por la IA, la infraestructura de nube lleva ventaja de valoración sobre el hardware de consumo. Capital busca reglas claras y flujos predecibles; cuando una restricción de suministro opaca la visibilidad, el mercado ya votó.


