Durante 2025, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) perdió US$1.023 millones en una operación financiera respaldada por oro de sus reservas, según un informe difundido este jueves por la Auditoría General de la Nación (AGN).
El documento sostiene que el BCRA «realizó operaciones financieras especulando con una determinada trayectoria para el precio internacional del oro, erró el cálculo y perdió 1.023 millones de dólares».
La AGN agregó que «desde que se auditan los estados contables del BCRA, nunca se había utilizado esta magnitud de reservas físicas (oro) para transacciones de riesgo». El informe fue expuesto por su presidente, Juan Manuel Olmos.
En el mismo período, las tenencias de oro registraron ganancias patrimoniales por aproximadamente ARS$8 billones, unos US$5.195 millones, solo por el alza internacional del precio del metal. Pero, al mismo tiempo, el BCRA concertó operaciones con derivados financieros y usó parte del oro como respaldo.
El resultado habría sido una pérdida de ARS$1,5 billones, equivalentes a US$1.023 millones, que se habría pagado con divisas.
La discusión sobre las reservas de oro no es nueva. Según Infobae, que cita a la agencia EFE, el tema generó polémica desde 2024, cuando el presidente de la entidad, Santiago Bausili, se negó a un pedido del Sindicato de Trabajadores Bancarios para entregar detalles sobre los movimientos del oro.
Desde entonces, se dijo que la información no se difundía por la necesidad de resguardar datos sensibles sobre un bien a custodiar. El 9 de septiembre, Bausili afirmó ante el Congreso que parte de las reservas de oro se encuentran en Suiza, específicamente en el Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés).
Bausili explicó que la decisión respondió a «una ventana de oportunidad» para aprovechar la alta demanda mundial de ese metal y reemplazar lingotes de menor calidad por otros de más alta calidad. En 2024, el ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que la operación se había realizado para obtener retornos, en vez de dejar las reservas inmovilizadas en Argentina.
En paralelo, sectores de la oposición aseguran que el oro se encuentra en Inglaterra. Ante esas versiones cruzadas, la AGN informó que trabaja en una auditoría específica para saber por qué se decidió trasladar el oro al exterior, a dónde fue enviado y si tuvo algún beneficio específico para el país o, en su defecto, quién se benefició.
Los números primero. Cuando un banco central convierte reservas físicas en apuestas financieras, el margen de error deja de ser técnico y pasa a ser fiscal. Aquí no hubo solo un mal cálculo: hubo US$1.023 millones menos para respaldar al sistema monetario.
El mercado ya votó. Y lo hizo con una señal incómoda para la administración económica argentina: las reservas no están para improvisar retornos, sino para preservar valor. Capital busca reglas claras. Cuando el aparato estatal entra en modo especulador, el costo termina, una vez más, en el balance público.


