Los tres grandes índices de Wall Street cotizan al alza en la sesión del 24 de julio de 2026. El Dow Jones avanza 0.66%, a 52 mil 52 unidades; el S&P 500 gana 0.61%, a 7 mil 453 puntos, y el Nasdaq sube 0.18%, a 25 mil 182 puntos.
Europa acompaña el tono positivo. El IBEX 35 de España lidera con un alza de 1.25%, a 19 mil 507.70 puntos; el DAX alemán suma 0.84%, a 24 mil 973.54 puntos; el FTSE 100 de Londres gana 0.65%, a 10 mil 708.91 puntos, y el CAC 40 francés avanza 0.42%, a 8 mil 333.52 puntos.
En México, el Índice de Precios y Cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores (IPC) se recupera 0.64%, a 66 mil 690 puntos, mientras el FTSE-BIVA sube 0.69%, a 1 mil 348.14 unidades.
El reverso de la jornada está en el crudo. El West Texas Intermediate (WTI) pierde 3.80% y cotiza en 88.39 dólares por barril; el Brent cede 4.63%, a 96.06 dólares, luego de haber tocado de nuevo la barrera de los 100 dólares en días previos.
La presión sobre el petróleo proviene del conflicto en Irán y de la incertidumbre sobre el Estrecho de Ormuz. Según Ulrike Hoffmann-Burchardi, de UBS, citada por Bloomberg: «El riesgo de una mayor escalada es elevado y no se puede descartar que los precios del petróleo vuelvan a alcanzar los máximos de principios de este año si se intensifican las acciones militares». La analista agregó que en el escenario base de UBS los flujos de energía a través del Estrecho se recuperarían con el tiempo, «aunque es poco probable que alcancen los niveles previos al conflicto».
Los inversionistas siguen de cerca si el presidente Donald Trump ejecuta su amenaza de un «ataque masivo» contra la República Islámica, factor que mantiene elevada la prima de riesgo geopolítico en los mercados de materias primas.
Lectura de Ágora Capital. La disociación entre renta variable al alza y petróleo a la baja ilustra una dinámica conocida: el capital busca retorno en activos productivos cuando el ruido geopolítico no se traduce todavía en daño económico medible. Mientras el flujo de crudo no se interrumpa de forma sostenida, el mercado descuenta la amenaza sin abandonar las posiciones en renta variable. El riesgo real está en el Estrecho: si la escalada cierra ese canal, el flujo de energía global se restringe y el cálculo cambia por completo. Por ahora, los números dicen que el mercado apostó a la contención.

