Ágora Capital.
MERCADOSEMPRESASECONOMÍA GLOBALINNOVACIÓNESTILO DE VIDAOPINIÓNlunes 14 de septiembre de 2026
Ágora Capital.
Canales
El medio
MERCADOS
Mercados

Trump confirma que ExxonMobil y Chevron inyectan «miles y miles de millones» para reactivar el petróleo venezolano

El mandatario estadounidense atribuyó el repunte del empleo en Venezuela al regreso de capital privado, tras calificar de «malo» el sistema que dejó las reservas sin explotar.
Imagen ilustrativa
viernes 4 de septiembre de 2026

Los números primero: según Donald Trump, ExxonMobil y Chevron están «construyendo miles y miles de millones de dólares en equipos nuevos para extraer el petróleo» en Venezuela. La declaración, hecha durante una entrevista, marca un giro explícito hacia el capital privado estadounidense como motor de la reactivación petrolera del país.

El presidente describió con detalle la abundancia del recurso. «Ahora encuentras petróleo en Venezuela. Mira el suelo, solo miras, dices: hay petróleo ahí mismo, está brotando, no tienes que explorar», afirmó. Agregó que se trata de «cantidades masivas de petróleo y otras cosas», en referencia a recursos naturales adicionales del país.

La crítica de Trump al pasado fue directa. «Venezuela tenía petróleo, pero no lo estaban usando porque el sistema era malo», sostuvo, en una lectura que atribuye el subdesarrollo energético no a la escasez del recurso sino a las condiciones institucionales que impidieron su explotación.

El mandatario vinculó ese diagnóstico con un resultado concreto: la recuperación de empleo. Según su relato, el movimiento de la industria petrolera, impulsado por la llegada de nuevas inversiones, ya está permitiendo recuperar fuentes de trabajo en el país. «El país estaba muy descontento, ahora está contento», resumió.

El capital busca reglas claras, y la mención específica de dos de las mayores petroleras estadounidenses no es casual. ExxonMobil y Chevron cuentan con la escala financiera y la experiencia operativa para desplegar equipos de extracción en yacimientos que, según describió Trump, requieren poca exploración previa. Que ambas compañías comprometan recursos de esa magnitud es, en sí mismo, una señal de mercado: el capital privado no se mueve por consignas, se mueve cuando percibe que el riesgo país empieza a ceder terreno frente al retorno esperado.

El mercado ya votó, al menos parcialmente, con la llegada de estas inversiones. La narrativa de Trump conecta directamente producción con empleo, un vínculo que la teoría económica más elemental explica sin misterio: cuando la inversión productiva regresa a un sector con activos subutilizados —como describió el propio mandatario respecto al petróleo venezolano bajo el «sistema malo»—, la demanda de mano de obra la acompaña casi de forma automática.

El episodio también deja una lectura de fondo para cualquier economía con recursos naturales abundantes pero mal aprovechados: la riqueza en el subsuelo no genera bienestar por sí sola. Se necesita un marco que permita a las empresas, sean locales o extranjeras, capitalizar esos activos sin que el aparato estatal se interponga en el camino. La disposición de gigantes como ExxonMobil y Chevron a comprometer capital en Venezuela sugiere que, al menos en este frente puntual, esas condiciones empezaron a moverse en la dirección correcta.

Más de Mercados