Los números llegaron antes que los créditos finales. El jueves por la noche, The Odyssey recaudó $17,6 millones en funciones de preventa, y Deadline proyectó el viernes que el filme cerrará el fin de semana con $50 millones solo en ese día y $117 millones acumulados al domingo.
La cifra importa por contraste: Oppenheimer, el filme anterior de Christopher Nolan, debutó en julio de 2023 con $82,4 millones en 3.610 salas norteamericanas, como parte del fenómeno «Barbenheimer». El total norteamericano de aquella película fue $330 millones; el global, $976,7 millones. The Odyssey sale a competir con esa herencia desde el primer fin de semana.
La proyección de $117 millones está en línea con las estimaciones previas al estreno de distintas publicaciones especializadas, que llegaron a anticipar hasta $120 millones. El recorrido de las previsiones es ilustrativo: a finales de junio, Deadline situaba el debut entre $80 y $100 millones; a principios de julio, Box Office Pro lo elevó al rango de $100-$120 millones, y Box Office Theory estableció una horquilla de $98 a $132 millones, con un punto central de $118 millones.
El reparto incluye a Matt Damon, Anne Hathaway, Tom Holland, Zendaya y Charlize Theron. La distribución corre a cargo de Universal Pictures, y la película se exhibe en 3.919 salas norteamericanas, entre ellas pantallas IMAX digitales, IMAX 70 mm y formatos premium de gran tamaño. Nolan se convirtió con este proyecto en el primer cineasta de la historia en rodar un largometraje íntegramente con cámaras IMAX.
El resto de la cartelera ofrece un contraste revelador. La versión de acción real de Moana, de Disney, proyecta una caída del 56% en su segundo fin de semana, hacia los $19 millones, lo que elevaría su total a diez días a $82 millones tras un debut considerado decepcionante de $43 millones. Minions & Monsters apunta a $14,5 millones y un acumulado de $137,2 millones. Toy Story 5 proyecta $13 millones para un total de $429,1 millones, y Evil Dead Burn completaría el top cinco con $5 millones y un acumulado de $24,1 millones.
Lectura de Ágora Capital. El mercado ya votó, y lo hizo en efectivo. Cuando un estudio apuesta por un director con historial probado, una propiedad intelectual de valor universal y la experiencia de sala como diferenciador —IMAX íntegro, formatos premium—, el público responde con billetera. El contraste con el tropiezo de Moana en acción real no es anecdótico: el espectador discrimina entre el valor percibido y el precio de la entrada. La libre empresa en el entretenimiento sigue siendo la más democrática de las encuestas.



