Los mercados globales arrancaron la semana con signo positivo. La pausa en los ataques de Estados Unidos a Irán —segundo día consecutivo sin ofensiva— redujo la prima de riesgo geopolítico y hundió el petróleo: el Brent cayó 5,8% hasta USD 91,17 el barril, mientras el WTI retrocedió 5,4% a USD 84,45.
El alivio en los precios de la energía se transmitió de inmediato a Wall Street. El S&P 500 y los principales índices de Nueva York rebotaron alrededor de 1%, arrastrados por el sector tecnológico: Microsoft suma 2,3%, Meta 1,6%, Apple 0,8% y Amazon 1,2%. Alphabet avanza 3% antes de presentar resultados.
Argentina acompañó el movimiento. A las 11 horas, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires ganaba 0,7%, a 3.300.000 puntos. Entre los ADR y acciones argentinas negociados en dólares, la mayoría operó al alza: Globant lideró con +5,1%, seguido por el sector bancario con subas del orden del 3%.
Los bonos soberanos en dólares —Bonares y Globales— avanzan 0,2% en promedio. El índice de riesgo país de JP Morgan restó siete unidades y quedó en 430 puntos básicos, nivel que refleja la compresión sostenida de spreads desde que el programa de estabilización ganó credibilidad.
Los analistas de Puente advirtieron que «el foco estará en los vencimientos del Tesoro y en su impacto sobre la liquidez y las tasas de corto plazo». Según la firma, si «continúan los flujos positivos del comercio exterior y la demanda privada de dólares permanece moderada, el BCRA podría sostener la acumulación de reservas». El riesgo identificado: «una mayor fortaleza global del dólar podría generar volatilidad adicional sobre el tipo de cambio».
El calendario de la semana añade tensión propia. La Reserva Federal anunciará su decisión sobre tasas el miércoles 29; el consenso espera que mantenga los tipos estables, aunque la fuente señala que no se descarta una suba en «una de las decisiones de la Fed menos anunciadas de los últimos años». La caída del petróleo, de confirmarse, aliviaría la presión inflacionaria que podría forzar esa mano.
Desde Ágora Capital, el cuadro tiene una lectura directa: cuando el ruido geopolítico cede, el capital vuelve a buscar retorno, y Argentina —con riesgo país en mínimos del ciclo— aparece en el radar. El ajuste fiscal del gobierno de Milei redujo la absorción estatal del ahorro y despejó espacio para que el crédito y los flujos de inversión encuentren precio. Los 430 puntos básicos no son un regalo del mercado; son el precio de haber sostenido el orden macroeconómico cuando costaba. La pregunta de la semana es si los vencimientos del Tesoro y la decisión de la Fed confirman esa trayectoria o la interrumpen.

