México registró exportaciones de mercancías por 72,551 millones de dólares en junio, la cifra mensual más alta desde que el Inegi lleva registro, en 1980. El incremento fue de 34.4% frente al mismo mes del año anterior, el ritmo de expansión más veloz desde mayo de 2021.
El crecimiento estuvo liderado por fabricantes de equipos y aparatos eléctricos y electrónicos, productos de la minerometalurgia, maquinaria y mercancías para procesos industriales, según Carlos Hernández García, director de Análisis en Valdez Capital. «Parte de este dinamismo responde al aumento en la demanda de insumos vinculados con la expansión de la infraestructura para la IA», señaló el especialista.
Los analistas de Banorte subrayaron el papel de las compañías taiwanesas en el ensamblaje de insumos de inteligencia artificial producidos en México. Foxconn concentra la manufactura de racks para servidores desde sus plantas en Ciudad Juárez y Guadalajara. Quanta opera en García, Nuevo León, con alrededor de 2,000 empleados y exporta a más de 60 países junto con Lenovo. Wistron/Wiwynn abrió en 2024 una planta en Ciudad Juárez con una inversión de 40 millones de dólares para ensamble final de servidores y tiene planes de expansión hacia 2030. Pegatron, también en Juárez, se especializa en equipos electrónicos y hardware.
Las exportaciones no petroleras con destino a Estados Unidos superaron por primera vez los 60,000 millones de dólares en un mes, con un alza de 35.8% interanual. El sector automotriz aportó 17,565 millones de dólares, equivalentes al 24% del total exportado; creció 7% hacia EE.UU. —pese a un arancel de 25% sobre el contenido no estadounidense más cargas adicionales por incumplimiento de reglas de origen del T-MEC— y 11.3% hacia el resto del mundo.
Del lado de las importaciones, México compró en el exterior mercancías por 68,461 millones de dólares, también récord histórico mensual, con un avance de 28%, el más rápido desde junio de 2022. Las importaciones de bienes intermedios no petroleros —insumos industriales— crecieron 31.1%. La balanza comercial cerró junio con un superávit de 4,090 millones de dólares, el cuarto mes consecutivo con saldo positivo y la racha más larga desde 2020.
Hernández García apuntó que «esta tendencia puede mantenerse en los próximos trimestres, considerando que diversas compañías en Estados Unidos continúan anunciando ambiciosos planes de inversión en gasto de capital para ampliar sus capacidades tecnológicas y de centros de datos».
Lectura editorial. Los números de junio ilustran con claridad dónde reside la ventaja competitiva real de México: en la capacidad de su planta manufacturera para insertarse en cadenas de valor globales de alta tecnología. No es el aparato estatal el que generó este récord; son empresas privadas —en su mayoría de capital extranjero— que encontraron en el territorio mexicano reglas de origen, infraestructura industrial y mano de obra calificada suficientes para apostar capital. El riesgo evidente es que ese flujo exportador descansa en decisiones de inversión que se toman en Taipéi, Austin o Seattle, no en la Ciudad de México. Capital busca reglas claras: cualquier señal de inestabilidad jurídica, presión regulatoria o deterioro en seguridad puede redirigir esos pedidos de exportación hacia otro destino antes de que concluya el siguiente trimestre.

