El Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) celebró el avance en el Senado del proyecto de ley que busca establecer un marco regulatorio para el mercado de carbono y pidió que los legisladores de la Cámara alta lo traten y aprueben «de manera urgente».
Según la entidad, la iniciativa es clave para atraer inversiones por US$2000 millones y triplicar el valor de las exportaciones sostenibles de la agroindustria argentina. También la presentó como «un avance decisivo» para consolidar la sostenibilidad, la previsibilidad y la competitividad del sector productivo nacional.
Entre los puntos que más destacó el CAA aparece la propiedad de los créditos a favor de los titulares de los proyectos, el respeto al dominio originario de los recursos y el federalismo ambiental. La entidad sostuvo además que los aportes de mitigación destinados a mercados voluntarios podrían comercializarse libremente y sin autorizaciones administrativas previas ni trabas burocráticas.
El proyecto también prevé, de acuerdo con la entidad, estabilidad fiscal por 10 años, exención de Derechos de Exportación y la creación de un Registro Nacional ágil, gratuito y declarativo. El CAA afirmó que ese esquema evita la doble contabilización sin transformarse en una «aduana regulatoria» y permitiría canalizar financiamiento climático e integrar al agro argentino a los mercados globales con seguridad jurídica.
En sus proyecciones, el sector técnico y ambiental agroindustrial estima que reglas claras para la comercialización de créditos de carbono permitirían a la Argentina captar entre US$1400 y US$3900 millones anuales, además de apalancar inversiones territoriales directas por más de US$2000 millones en el mediano plazo.
Hoy, dijeron, el país cuenta con más de 40 proyectos en ejecución, restringidos de manera casi exclusiva a mercados voluntarios. La aprobación de la norma y su articulación con mercados regulados internacionales, como el artículo 6 del Acuerdo de París o el programa Corsia de la aviación comercial, permitiría duplicar la cantidad de desarrollos en el corto plazo y acceder a cotizaciones por tonelada de CO2 que triplican los valores actuales.
El CAA también remarcó la importancia de actualizar la agenda climática soberana mediante la presentación de la NDC 3.0 de la Argentina ante la ONU. A su juicio, la consolidación del Inventario Nacional de GEI y de metas de reducción transparentes es estratégica para dar validez y solidez técnica a las certificaciones nacionales.
Gustavo Idígoras, presidente del CAA, dijo que la agroindustria argentina reúne condiciones diferenciales mediante el manejo de suelos, la ganadería regenerativa, la actividad forestal, la bioenergía y el biocarbón. Pero advirtió que, para convertir esa ventaja competitiva en inversión y empleo genuino, se necesita previsibilidad e institucionalidad legal.
Los números primero. Si el Senado aprueba el proyecto, la discusión no será ideológica sino práctica: cuánto capital logra entrar, qué reglas protegen la propiedad de los créditos y cuánta burocracia se evita en el camino.
Para el mercado, el dato central es otro: cuando el Estado fija un marco claro y limita las trabas previas, la inversión puede encontrar retorno. Capital busca reglas claras, y este expediente va exactamente en esa dirección.

