El Ibex 35 arrancó la sesión del lunes con un retroceso del 0,2%, situándose en los 19.177,90 enteros tras perder el nivel de los 19.200 puntos. El detonante es geopolítico y energético a la vez: el precio del petróleo escaló casi un 3%, algo que no ocurría desde la segunda semana de junio.
El Brent, referencia para Europa, cotizaba en 90,7 dólares por barril, mientras que el WTI, de referencia en Estados Unidos, se negociaba en torno a los 84,5 dólares tras avanzar un 2,5%. Detrás del movimiento está la novena noche consecutiva de operaciones militares entre Washington y Teherán.
El Mando Central de Estados Unidos (Centcom) confirmó en redes sociales el inicio de una nueva oleada de ataques contra Irán, bajo la justificación —según el propio Centcom— de socavar las posibilidades de Teherán para atacar buques en el estratégico estrecho de Ormuz. Por su parte, la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán anunció ataques contra tropas y activos militares estadounidenses en Jordania y Kuwait, declarando haber «abatido a decenas» de tropas en el primero. El comunicado iraní, recogido por la agencia Tasnim —vinculada a la Guardia Revolucionaria—, afirmó además haber destruido «20 refugios donde se encontraban estacionadas las fuerzas estadounidenses» en la región de Al Azraq, declarando haber «abatido a decenas de terroristas estadounidenses».
En el parqué madrileño, el valor con mayor caída en los primeros minutos fue IAG (-1,3%), seguido de Colonial (-1,1%) y ArcelorMittal (-0,8%). En el lado contrario, Repsol lideró las subidas con un avance del +1,4%, seguida de Puig (+0,5%) y Endesa (+0,47%): la exposición al crudo explica el rebote del sector energético.
El resto de Europa acompañó la debilidad: el FTSE 100 de Londres cedía un 0,5%, mientras que el DAX de Fráncfort y el CAC 40 de París retrocedían un 0,2% cada uno. En renta fija, el bono soberano español a 10 años cotizaba con un rendimiento del 3,6%, tras crecer un 0,7%. El euro perdía terreno frente al dólar, negociándose a 1,1435 dólares.
En el plano empresarial, Cirsa anunció la adquisición de una participación mayoritaria en Sociedade Figueira Praia, propietaria y operadora del Casino Figueira en Portugal, al que describió como «uno de los establecimientos más emblemáticos del país».
La lectura de Ágora Capital: El estrecho de Ormuz no es solo una ruta marítima; es una válvula de presión para la economía global. Cuando esa válvula cruje, el capital huye del riesgo y el coste energético amenaza márgenes en toda la cadena productiva. La escalada entre Washington y Teherán recuerda que la estabilidad geopolítica no es un lujo ideológico: es una condición de base para que el libre mercado funcione. Las bolsas europeas, sin palancas propias para influir en el conflicto, pagan hoy una factura que no generaron.

