El dólar cotizaba a $909,75 en Chile durante la primera parte de la jornada del 5 de agosto, una caída de $1,55 frente al cierre del martes. De mantenerse ese nivel, la divisa acumularía tres sesiones consecutivas a la baja y una pérdida superior a $20 en ese tramo.
El valor marca además un nuevo mínimo en más de un mes. La última vez que el dólar cotizó por debajo de ese umbral fue el 22 de junio pasado, cuando llegó a $906,75. Durante las primeras operaciones del miércoles tocó $907,40 antes de moderar la caída.
El dólar, débil en todo el mundo
«El dólar abre a la baja, en un contexto de debilidad generalizada de la moneda estadounidense a nivel mundial», señaló Ignacio Mieres, Head of Research de XTB. El índice del dólar, que mide el desempeño de la divisa frente a una canasta de monedas, caía 0,14% hasta los 99,72 puntos.
Mieres atribuyó parte de la calma del mercado a los comentarios del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, quien indicó que podría estar próximo un acuerdo con Irán para reabrir el estrecho de Ormuz, por donde circula más del 20% del crudo mundial.
El mercado laboral de EE.UU. presiona a la Fed
Otro catalizador fue el dato de empleo privado en Estados Unidos: las empresas añadieron 44.000 puestos de trabajo en julio, cifra que quedó por debajo de las expectativas y de los 95.000 empleos creados en junio. «Los datos recientes de Estados Unidos han mostrado una desaceleración del mercado laboral mayor de la prevista, reduciendo la necesidad de mantener una política monetaria restrictiva durante un periodo prolongado», explicó Mieres.
Una Fed menos restrictiva implica un dólar más débil, y esa lógica se trasladó de inmediato a los mercados de divisas.
El cobre, soporte sólido para el peso
En paralelo, el cobre a tres meses en Comex subía 1% hasta US$6,66 por libra. Diego Montalbetti, analista de mercados de Capitaria, destacó que el metal se mantiene «cerca de máximos históricos y consolidándose como uno de los principales soportes para la moneda local».
La combinación de un dólar global en retroceso y un cobre firme configura el escenario más favorable posible para el peso chileno.
Lectura editorial
Los números hablan solos: cuando el principal producto de exportación de Chile cotiza cerca de máximos históricos, la economía real recibe un respaldo que ninguna política fiscal puede replicar a corto plazo. El libre mercado de commodities actúa aquí como estabilizador automático.
El riesgo, claro, es la dependencia estructural. Una economía cuya moneda descansa en un solo metal es vulnerable a cualquier giro en la demanda china o en la geopolítica minera. Capital busca reglas claras y diversificación productiva; el cobre compra tiempo, no lo reemplaza.

