Este domingo 2 de agosto no hubo operaciones en el mercado financiero argentino. Los valores de referencia son los del último día hábil de la semana.
El dólar oficial cotizó en las pizarras del Banco Nación a $1.460 para la compra y $1.510 para la venta. El dólar blue, que opera en el mercado informal de cambios, cerró esa misma jornada a $1.513,20 para la compra y $1.560 para la venta.
La brecha entre ambos tipos de cambio se ubica en torno al 3,3% —calculada sobre el precio vendedor—, un diferencial históricamente reducido para los estándares argentinos de los últimos años.
Los dólares financieros, en línea
Los dólares MEP (o dólar Bolsa) y CCL (contado con liquidación) también cerraron la semana con valores que la fuente no detalla en cifras adicionales, aunque se enmarcan en el mismo rango de convergencia. Desde la salida del cepo cambiario, los bancos habilitaron la operación de estos instrumentos a través del home banking, con horarios definidos por cada entidad.
Inflación de julio: el dato llega el 13 de agosto
El índice de inflación de julio se conocerá el jueves 13 de agosto. Las consultoras privadas proyectan un número similar al de junio, que fue de 1,9%. Los primeros relevamientos muestran una desaceleración hacia el final del mes, aunque los precios de los alimentos registraron alzas durante la tercera y cuarta semana. Los rubros estacionales e indumentaria mostraron estabilidad, lo que permite una nivelación del porcentaje mensual.
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La lectura de Ágora Capital es directa: la compresión de la brecha cambiaria no es un accidente, es la consecuencia lógica de una política que dejó de administrar el tipo de cambio con controles artificiales. Cuando el Estado deja de fijar precios por decreto, el mercado encuentra su equilibrio —y lo hace más rápido de lo que sus críticos anticiparon.
El verdadero test llegará con el dato de inflación del 13 de agosto. Si la desaceleración se confirma en torno al 1,9% mensual, el programa económico habrá encadenado dos meses consecutivos de inflación por debajo del 2%, un umbral que Argentina no pisaba con consistencia desde hace años. Capital busca reglas claras, y por ahora las está encontrando.

