Ágora Capital.
MERCADOSEMPRESASECONOMÍA GLOBALINNOVACIÓNESTILO DE VIDAOPINIÓNlunes 14 de septiembre de 2026
Ágora Capital.
Canales
El medio
MERCADOS
Mercados

Argentina reorienta su inversión: la construcción cede 8,6 puntos y la maquinaria importada salta a 31,9% del total

El patrón de capital fijo bajo Milei abandona el ladrillo y la obra pública para concentrarse en bienes de capital, perforación y exploración de recursos naturales. Los números del Indec confirman el giro estructural.
Imagen ilustrativa
sábado 15 de agosto de 2026

La inversión bruta interna fija (IBIF) de Argentina cambió de forma. Los datos del Indec muestran que entre 2005 y 2023 la construcción —viviendas e infraestructura— representó en promedio 40,4% del total. En 2024 y 2025 esa participación cayó a 31,8%, una contracción de 8,6 puntos porcentuales, la más pronunciada de toda la serie. En el primer trimestre de 2026 el indicador repuntó levemente a 34,1%, pero aún quedó 6,3 puntos por debajo del promedio histórico.

El espacio que dejó el ladrillo lo ocupó la maquinaria y el equipo. Su participación histórica fue de 41,2%; en 2024 y 2025 subió a 45,4%. Dentro de ese bloque, la maquinaria importada es el rubro más dinámico: pasó de un promedio de 25,2% a 28,6% en 2024-2025, y en el primer trimestre de 2026 llegó a 31,9%, un salto de 6,7 puntos respecto del largo plazo.

Tres factores explican ese avance, según la fuente: la normalización del sistema de pagos externos, la eliminación de restricciones para importar bienes de capital y la demanda de equipos de perforación, fractura y transporte pesado ligada a Vaca Muerta, el litio y el cobre. La adhesión de empresas al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) aceleró desembolsos en etapas tempranas —estudios de factibilidad, exploración y obras iniciales— y atrajo capital internacional hacia minerales críticos.

Los equipos de transporte también reflejan la nueva dirección. Su participación histórica fue de 11,5%; en 2024 y 2025 subió a 14,5%, impulsada por camiones, unidades pesadas y equipos especiales para la logística de hidrocarburos y minería.

El componente «otros activos fijos» —que incluye investigación y desarrollo, activos biológicos y exploración minera— registró el salto más disruptivo: de un promedio histórico de apenas 0,53% trepó a 1,44% en 2024-2025, casi el triple. En el primer trimestre de 2026 se ubicó en 0,95%, todavía muy por encima del largo plazo. La expansión de la exploración de litio en Catamarca, Salta y Jujuy, y los proyectos de cobre en San Juan y Catamarca, explican buena parte de ese movimiento.

La contracara es la maquinaria de origen nacional: pasó de un promedio histórico de 16,1% a 13,6% del total de la formación bruta de capital fijo en 2026. La industria local de bienes de capital sintió el impacto de la menor demanda interna, la competencia de importados y una estructura de costos que siguió presionando la producción.

El giro también reordena la geografía económica. Los grandes centros urbanos vinculados al ciclo inmobiliario y a la obra pública pierden centralidad relativa; ganan peso las provincias asociadas a hidrocarburos y minería.

Lectura editorial. El mercado ya votó: cuando el Estado deja de ser el principal asignador de capital —vía obra pública y subsidio al ladrillo— la inversión migra hacia sectores con mayor productividad y capacidad exportadora. El RIGI y la apertura importadora son las palancas que explican el cambio; su continuidad determinará si el nuevo patrón se consolida o se revierte con el primer ciclo político adverso. Capital busca reglas claras, y por ahora Argentina las está ofreciendo en los sectores correctos.

Más de Mercados