El Ministerio de Economía envió al Congreso un nuevo proyecto de modificaciones a la Ley de Inocencia Fiscal con un objetivo concreto: que parte de los US$170.000 millones que permanecen fuera del sistema financiero regresen a la economía real.
El mecanismo central es el Régimen Simplificado de Ganancias. Si el contribuyente se adhiere y paga en término, obtiene un «tapón fiscal» que impide a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) reabrir declaraciones juradas anteriores, salvo que detecte una «discrepancia significativa». El proyecto modifica además quién carga con la prueba: sería ARCA, no el contribuyente, quien debería demostrar esa diferencia.
«Para las personas, tener los dólares debajo del colchón es un muy mal negocio», afirmó el ministro de Economía, Luis Caputo, durante la conferencia de presentación del proyecto.
Quién puede adherirse hoy
Actualmente pueden sumarse los contribuyentes inscriptos en Ganancias que no sean Grandes Contribuyentes Nacionales y que, en los tres ejercicios anteriores al período base, no hayan superado ingresos de $1.000 millones ni un patrimonio de $10.000 millones. Si el proyecto prospera en el Congreso, esos topes podrían eliminarse.
Florencia Fernández Sabella, socia de LFS Tax, señaló que los beneficios «no solo están vinculados a quien quiere depositar dólares no declarados», sino también a contribuyentes cumplidores que buscan aprovechar el tapón fiscal sobre Ganancias e IVA por períodos no prescriptos.
Leonardo Favaretto, socio de impuestos de BDO en Argentina, precisó que «conviene sumarse cuando el contribuyente tenga certeza de que cumple con los parámetros fijados». Destacó además que el régimen simplifica la presentación: la información de ingresos y gastos viene predeterminada por el propio fisco, sin necesidad de declarar bienes ni consumos.
Marcelo Rodríguez, CEO de MR Consultores, fue más directo: «Conviene adherirse en todos los casos». Agregó que, de aprobarse la nueva ley, la discrepancia significativa solo operaría cuando el ajuste supere los $5 millones y se permitiría rectificar la declaración jurada.
El calendario se desajustó
El Gobierno prorrogó la presentación de la declaración jurada de Ganancias hasta el 27 de agosto, pero mantuvo la fecha de pago en el 27 de julio para no afectar la recaudación. Eso alteró la secuencia lógica: primero adherirse, luego presentar la declaración y finalmente pagar. Rodríguez recomienda no esperar: «Si una persona ya sabe que puede adherirse al régimen, lo recomendable es hacerlo ahora, pagar el impuesto y presentar más tarde la declaración».
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Desde Ágora Capital, la lectura es positiva. El régimen invierte la carga burocrática: el Estado debe probar, no el ciudadano. Eso es libre empresa en su expresión más básica: presunción de buena fe y simplificación de reglas. El riesgo es político —el proyecto aún debe pasar el Congreso— pero la dirección es la correcta. Capital guardado bajo el colchón no genera retorno, no financia inversión y no paga impuestos. Si el marco legal despeja la incertidumbre, el mercado encontrará el camino solo.

