El Banco Central de la República Argentina (BCRA), que preside Santiago Bausili, publica en su sitio oficial una tabla comparativa de tasas de interés para plazos fijos en pesos a 30 días. La consulta está disponible para este viernes 31 de julio y permite al ahorrista verificar, banco por banco, qué rendimiento ofrece cada entidad.
La tabla incluye los diez bancos con mayor volumen de depósitos y también aquellas entidades que informaron la tasa ofrecida a no clientes, según explica el propio organismo en su apartado específico de plazos fijos.
El mercado manda desde 2024
El dato de fondo es estructural: en 2024, el BCRA dispuso la desregulación de las tasas mínimas de interés para los depósitos fijos en pesos. A partir de ese momento, el porcentaje de ganancia que obtiene el depositante quedó exclusivamente a criterio de cada entidad bancaria. No hay piso oficial. Lo que el mercado exhibe es lo que cada banco decide ofrecer.
Esa decisión convirtió la comparación en una herramienta indispensable. Dos ahorristas con el mismo capital depositado en bancos distintos pueden obtener retornos sensiblemente diferentes sin saberlo.
Sin costo ni papeleo
El BCRA aclara que la constitución de un plazo fijo es «sin costo para las personas usuarias, sin papeleo ni otros trámites». El cliente de la entidad con mejor propuesta puede operar directamente desde home banking. Quien no sea cliente del banco elegido puede acceder al sitio web de esa entidad para solicitarlo.
El mecanismo es simple: la tabla oficial funciona como un comparador de precios del ahorro. Capital busca reglas claras, y en este caso las reglas son públicas y actualizadas.
Lectura editorial
La desregulación de tasas mínimas es, en términos de principios, un movimiento correcto: retira al Estado de la función de fijar precios del dinero y obliga a los bancos a competir por el ahorro privado. Cuando el regulador deja de administrar el rendimiento, la eficiencia asigna los recursos mejor que cualquier decreto.
El riesgo, como siempre, es la asimetría de información. El ahorrista desatento termina subsidiando al banco menos competitivo. La tabla del BCRA reduce esa brecha, pero la responsabilidad final de comparar y elegir recae sobre el depositante. En un esquema de libre mercado, esa es exactamente la posición correcta.

