
N.º 6 · Semanal
Sumario
el capital no espera permiso
Hubo un terremoto de 7,4 en Colombia. En 48 horas, el sector privado movilizó más de $350.000 millones para la reconstrucción. Vélez, Gilinski, la familia Santo Domingo. La ANDI sumó otros $201.637 millones. Roa Florhuila, Alpina, ANALAC y Tetra Pak armaron una cadena de suministro alimentario para Chocó, el Eje Cafetero y el Valle del Cauca sin esperar instrucciones.
No hubo conferencia de prensa primero. Hubo logística.
Eso me interesa más que cualquier debate sobre política fiscal. El nuevo director del DNP, Buitrago, llega con apenas 4% de espacio fiscal y una emergencia de $10 billones encima. El Estado llega tarde, llega corto, llega con deuda que no tiene. El capital privado no llegó a llenar un vacío simbólico: llegó porque puede moverse rápido y porque tiene incentivos reales para que esa economía funcione de nuevo.
La misma lógica aparece en Venice Beach. Unos 250 residentes y negocios contratan a «Ghost Town Consultants» —fundada por ex integrantes de pandillas reformados— porque el LAPD está 4.000 agentes por debajo de lo necesario. El mercado no esperó que la burocracia se pusiera al día. Resolvió el problema con lo que tenía disponible.
Estos dos casos no son curiosidades. Son el mismo mecanismo operando en contextos distintos: cuando el aparato público no alcanza, el capital y la iniciativa privada llenan el espacio. No por altruismo. Por incentivos alineados con resultados concretos.
Lo que me llama la atención es que seguimos sorprendiéndonos cada vez que pasa.
Hay una narrativa instalada que asume que el Estado es el actor natural de primera respuesta y que el sector privado es un parche, una solución de emergencia, algo levemente vergonzoso. Esa narrativa invierte la evidencia. En Colombia esta semana, el capital privado no fue el plan B. Fue el plan que funcionó.
El contrapunto está en California. Cuban advirtió que si la Proposición 40 —un impuesto del 5% al patrimonio— se aprueba, ningún fondo de capital de riesgo invertiría en una startup cuyos fundadores residan allí. No es una opinión sobre justicia distributiva. Es una descripción de cómo se mueve el capital. Los emprendedores y los inversores se irán. Ya lo están haciendo.
Los tres casos apuntan a lo mismo: el capital tiene piernas. Se mueve hacia donde las reglas son predecibles y los incentivos están alineados. Se aleja de donde la carga es impredecible o confiscatoria. No es ideología. Es aritmética.
Argentina lo sabe mejor que nadie. Esta semana el equipo económico desplegó una batería de instrumentos cambiarios para mantener el dólar bajo 1.500 pesos mientras el riesgo país subía a 478 puntos. El mercado respondió con escepticismo: bonos a la baja, cobertura en alza. Seis millones de morosos frenan el crédito. Los inversores miran 2027, no los fundamentos de hoy.
Cuando el capital no confía en las reglas, no espera: se cubre, se va o no llega.
Lo que Colombia mostró esta semana es el otro lado de esa ecuación. Empresas con reputación que defender, con clientes en esas regiones, con cadenas de valor que dependen de que esas ciudades vuelvan a funcionar. Eso produce acción rápida y coordinada sin que nadie lo ordene.
El capital no es benevolente ni malévolo. Responde a estructuras de incentivos. Cuando esas estructuras permiten construir, construye. Cuando las castigan, se mueve.
La pregunta relevante para cualquier gobierno no es cómo controlar ese movimiento. Es cómo crear las condiciones para que el capital quiera quedarse y hacer algo útil con él.

Trump pierde $5,63 millones: la Suprema cierra el caso Carroll
La Corte Suprema rechazó por segunda vez revisar el veredicto civil contra el presidente. El dinero ya salió de su patrimonio; un segundo juicio por $83,3 millones sigue abierto.
El lunes por la mañana, la Corte Suprema de Estados Unidos publicó su lista de órdenes sin fanfarria ni explicación. En ella, una sola línea bastó para cerrar dos años de litigación: la petición de reconsideración presentada por Donald Trump quedaba denegada. No hubo opinión adjunta, no hubo disidencias publicadas, no hubo señal de debate interno. El tribunal simplemente se negó a actuar, y con esa negativa selló la suerte de un veredicto de $5 millones que un jurado federal había emitido en 2023.
Ese silencio institucional tiene peso específico. En junio, la Corte ya había rechazado una primera apelación de Trump sobre el mismo fallo. El rechazo del lunes correspondía a la petición de reconsideración de aquella decisión, es decir, al último recurso ordinario disponible dentro del sistema federal. Para el caso que originó el veredicto de $5 millones, la maquinaria judicial se ha detenido de forma definitiva.
Los hechos que sostienen ese veredicto no son nuevos, pero conviene precisarlos. Un jurado federal determinó en 2023 que Trump era responsable de abuso sexual y difamación contra la escritora E. Jean Carroll. El jurado no encontró que Trump la hubiera violado, como ella alegó, pero sí estableció responsabilidad civil por abuso sexual y por las declaraciones públicas que Trump realizó en 2022 —cuando, desde las redes sociales, calificó las acusaciones de Carroll como «hoax» y «con job»— y que el jurado consideró difamatorias.
Carroll había alegado originalmente que Trump la agredió sexualmente alrededor de 1996 en el probador de una tienda departamental en Manhattan. Trump negó las acusaciones tanto en 2019, cuando Carroll publicó un extracto de sus memorias, como en 2022, ya fuera de la Casa Blanca. Esa secuencia de negaciones públicas fue el núcleo del caso de difamación que terminó costándole $5 millones.
Mientras Trump agotaba sus recursos judiciales, los $5 millones del veredicto permanecían bloqueados en una cuenta de garantía. Ese mecanismo, habitual en litigios de apelación, protege al demandante de la insolvencia del demandado y al demandado de pagar antes de que el proceso concluya. Cuando la Corte Suprema negó la primera apelación en junio, un juez ordenó liberar los fondos. Carroll cobró $5,63 millones: el monto original del veredicto más los intereses acumulados durante el período de apelación. El dinero fue transferido directamente al bufete de abogados de Carroll.
Ese detalle contable importa más de lo que parece. No se trata de una sentencia pendiente de ejecución ni de un compromiso futuro: el capital ya salió del patrimonio de Trump y no existe mecanismo procesal que lo devuelva. El rechazo del lunes no añade nueva pérdida económica —esa ya se materializó en junio— pero cierra la última ventana teórica por la que los abogados de Trump intentaban reabrir el expediente.
La estrategia de esos abogados en la petición de reconsideración había sido ingeniosa, aunque infructuosa. Argumentaron que el precedente de inmunidad presidencial establecido por la propia Corte Suprema en 2024 —que otorgó a los expresidentes inmunidad total frente a procesos penales por actos realizados dentro de sus poderes constitucionales— debería proyectarse también sobre el veredicto de $5 millones. El tribunal no acogió ese argumento. Al no ofrecer explicación, tampoco lo refutó de forma explícita, lo que deja abierta la cuestión teórica para el segundo caso.
Un portavoz del equipo legal de Trump declaró a CNBC: «El pueblo americano está con el presidente Trump mientras exige el fin inmediato de todas las cacerías de brujas, incluida la tragedia financiada por los demócratas de los Carroll Hoaxes». La retórica política no modifica el registro contable: $5,63 millones cobrados, caso cerrado.
El cierre del primer caso no agota la exposición legal de Trump frente a Carroll. Existe un segundo veredicto, emitido por un jurado en 2024, que fijó en $83,3 millones la indemnización por difamación relacionada con declaraciones que Trump realizó durante su primer mandato presidencial, cuando negó las acusaciones de Carroll y sostuvo que ella había mentido. Ese expediente sigue activo ante la Corte Suprema, que aún no se ha pronunciado sobre la apelación presentada por Trump.
El argumento central de los abogados de Trump en ese segundo caso es el de la inmunidad presidencial. Sostienen que el fallo histórico de la Corte Suprema de 2024 —que blindó a los expresidentes frente a procesos penales por actos dentro de sus poderes constitucionales— debería aplicarse también a las declaraciones realizadas desde la Casa Blanca. Los tribunales inferiores rechazaron ese razonamiento, considerando que Trump había renunciado a esa defensa en el momento procesal oportuno. Trump apela esa conclusión.
La diferencia de magnitud entre ambos casos es la primera razón por la que el expediente de $83,3 millones concentra la atención real. La segunda es estructural: si la Corte Suprema decide tomar el caso y resuelve que la inmunidad presidencial se extiende a litigios civiles por declaraciones públicas realizadas en ejercicio del cargo, el impacto trasciende a Trump y redefine el perímetro de responsabilidad de cualquier titular del Ejecutivo. Si lo rechaza sin explicación —como hizo con el primer caso—, el veredicto de $83,3 millones quedará firme y el proceso de cobro comenzará.
Para los inversores y operadores que siguen el riesgo político asociado a la administración Trump, la lectura pragmática es la siguiente: el caso de $5 millones es ruido ya absorbido, sin capacidad de generar nueva volatilidad. El caso de $83,3 millones es una variable pendiente con dos desenlaces posibles de consecuencias asimétricas. El primero —rechazo sin pronunciamiento— consolida una pérdida patrimonial significativa para Trump sin alterar el marco jurídico vigente. El segundo —admisión y fallo a favor de la inmunidad— reescribiría las reglas de responsabilidad civil para el poder ejecutivo, con implicaciones que van mucho más allá de las finanzas personales de un presidente.
Lo que el lunes dejó claro, con la economía de palabras que caracteriza a un tribunal que no explica sus negativas, es que la litigación civil no se detiene por la ocupación de un cargo. Los plazos corren, los intereses se acumulan y los fondos en garantía eventualmente se liberan. Esa mecánica opera con independencia del ciclo electoral y de la retórica política que rodea cada resolución. Para el capital, ese principio no es ideológico: es simplemente el estado de derecho funcionando como variable de precio.
La Lista Ágora
Del Estrecho de Ormuz a los escombros del Eje Cafetero, esta semana el capital se movió entre emergencias geopolíticas, reconstrucciones billonarias y deudas soberanas sin techo. Diez movidas que definen el tablero.
Trump declara Ormuz «territorio de EE.UU.» y el Brent sube a 91 dólares
Tras vencer el plazo de 60 días sin acuerdo con Irán, Trump publicó un mapa en Truth Social etiquetando el Estrecho como «new US territory»; Teherán respondió manteniendo el bloqueo. El Brent escaló a su nivel más alto desde julio, con consecuencias inmediatas para el costo energético global y para América Latina, que importa inflación cada vez que el crudo repunta.
$350.000 millones privados para reconstruir Colombia post-terremoto
Vélez (Nu), Gilinski y la familia Santo Domingo encabezan la respuesta empresarial al sismo de 7,4 que dejó 321 muertos y daños estimados en 9.500 millones de dólares; la ANDI sumó otros $201.637 millones en 48 horas, y el total de donaciones empresariales ya supera los 2 billones de pesos. El «Fondo Milagro», con Jaime Andrés Uribe Tamayo como gerente, apenas representa menos del 10% de los 30 billones que se necesitan para la reconstrucción completa.
Anif identifica $20,1 billones redirigibles sin nuevos impuestos en Colombia
El gremio financiero propone seis medidas que combinan recursos públicos subutilizados y participación privada voluntaria para financiar la reconstrucción del occidente colombiano, ante pérdidas directas estimadas en 1,6% del PIB. La propuesta es políticamente relevante porque ofrece una salida fiscal en un momento en que el déficit ya supera el 7% del PIB.
Deuda de EE.UU. supera US$40 billones y crece US$7.800 millones al día
Los pagos de intereses ya superan el presupuesto de defensa y representan casi el 20% de los ingresos fiscales federales. El contagio a América Latina opera por la vía del capital: menos inversión extranjera disponible y crédito más caro para economías que ya enfrentan sus propias emergencias.
Gasto público colombiano explica la mitad del crecimiento del PIB
Sin el consumo del Gobierno, la economía habría crecido apenas 1,5% en el segundo trimestre en lugar del 3,5% registrado; el déficit fiscal superará el 7% del PIB este año, según analistas. El nuevo director del DNP, Buitrago, llega con solo 4% de espacio fiscal y una emergencia de $10 billones encima.
Chile y China rozan US$67.100 millones en comercio bilateral
El canciller Pérez Mackenna cerró una visita de cinco días a Shanghái con cifras que confirman a China como el principal socio comercial de Chile, representando más de un tercio del intercambio total del país, a veinte años de la firma del TLC. El dato reencuadra cualquier conversación sobre diversificación comercial latinoamericana.
Arauco avanza al 75% en planta de US$4.600 millones con celulosa en mínimos de 25 años
El CEO Infante reconoce que los precios de la celulosa están en sus niveles reales más bajos en un cuarto de siglo, pero sostiene que la estructura de costos de Arauco le permite sobrevivir el ciclo mientras dos millones de toneladas de capacidad cierran en el Hemisferio Norte. Es una apuesta de capital contracíclica de las que definen liderazgos sectoriales.
Prohibición de exportar cobre en Trinidad colapsa precios 56% y activa contrabando
El veto vigente hasta julio de 2027 hundió el precio local de casi 6.000 a 2.650 dólares por tonelada; las organizaciones criminales llenan el vacío que deja la regulación, canalizando el metal hacia Venezuela. El caso ilustra cómo una decisión regulatoria mal calibrada destruye valor formal y financia economías ilegales.
Morosidad argentina supera 17% y el mercado pivota hacia crédito con garantía
Casi cinco millones de personas no pueden pagar sus deudas y el costo financiero total supera 300% en fintech y comercios. Bancos y plataformas digitales buscan en las garantías dinámicas la salida a un ciclo de incumplimiento que convive, paradójicamente, con el ajuste más agresivo de la región.
Exposición en bolsa de energía llega al 50% y amenaza la factura eléctrica colombiana
XM advierte que algunos agentes podrían alcanzar el 65% de exposición spot ante El Niño, con el costo extra de las térmicas con camino directo hacia el usuario final. La alerta llega en el peor momento posible: cuando el país necesita estabilidad de costos para financiar su reconstrucción post-terremoto.

Trump: frentes abiertos en cortes y estrechos
Presidente bajo fuego judicial y geopolítico
La semana de Donald Trump combinó derrotas jurídicas definitivas con movimientos geopolíticos de alto riesgo. El lunes, la Corte Suprema de Estados Unidos rechazó su segunda solicitud de revisión en el caso civil promovido por la escritora E. Jean Carroll, dejando firme el veredicto de cinco millones de dólares que un jurado emitió en 2023. El tribunal no ofreció explicación alguna. Carroll ya había cobrado 5,63 millones —capital más intereses— liberados desde una cuenta de garantía bloqueada mientras Trump agotaba sus recursos. No queda recurso ordinario disponible para ese expediente.
El caso se originó en declaraciones de Trump en 2022 en las que calificó de «hoax» y «con job» las acusaciones de Carroll en redes sociales. Un jurado federal determinó que Trump era responsable de abuso sexual y difamación; no encontró que la hubiera violado, como ella alegó. Carroll alega que la agresión ocurrió alrededor de 1996 en el probador de una tienda departamental en Manhattan. Trump ha negado las acusaciones en reiteradas ocasiones. Un portavoz de su equipo legal declaró a CNBC: «El pueblo americano está con el presidente Trump mientras exige el fin inmediato de todas las cacerías de brujas, incluida la tragedia financiada por los demócratas de los Carroll Hoaxes».
El frente más costoso sigue abierto: un segundo veredicto de 83,3 millones de dólares, dictado en 2024 por difamación durante su primer mandato, aún espera pronunciamiento de la Corte Suprema. Sus abogados argumentan que la inmunidad presidencial —reconocida por el propio tribunal en un fallo histórico de 2024 para procesos penales— debería protegerlo también en ese caso. El argumento no prosperó en el expediente de cinco millones; su suerte en el segundo está por verse.
Mientras los tribunales procesaban esas novedades, Trump escaló la tensión en el frente energético global. El martes publicó en Truth Social un mapa del Estrecho de Ormuz con la leyenda «new US territory», horas después de que Teherán confirmó que mantendría el bloqueo al vencer el período de negociación de 60 días sin acuerdo. Días antes, en un acto en Long Island, había anticipado la idea: «Después de terminar de derrotar a Irán, que está siendo muy mal derrotado, pronto declararé el Estrecho de Ormuz territorio de los Estados Unidos». Ante reporteros en la Casa Blanca añadió: «Me gusta la idea de declararlo territorio. Tenemos control total sobre el Estrecho». El viceministro iraní Kazem Gharibabadi calificó el mapa de «delirios» en X. Los futuros del crudo Brent escalaron a 91 dólares por barril, su nivel más alto desde julio, y el tráfico en el estrecho se mantuvo por debajo de una docena de barcos al día.
En paralelo, Trump anunció lo que denominó «un Día D económico» contra Irán, describiendo la iniciativa como «la operación económica más devastadora jamás emprendida contra cualquier país». El secretario del Tesoro, Scott Bessent, advirtió que los países que proporcionen «cualquier tipo de ayuda vital a Irán» sufrirán consecuencias económicas, señalando implícitamente a China, que adquiere en torno al 90% del petróleo iraní. La presión también alcanzó el frente legislativo cripto: Trump presionó al Senado para avanzar en la Digital Asset Market Clarity Act, que busca colocar las criptomonedas bajo regulación de commodities, mientras bitcoin escalaba a 71.000 dólares.
El cuadro de la semana ilustra una constante de la gestión Trump: la maquinaria judicial civil opera en paralelo a la agenda de gobierno, con costos concretos y plazos que ningún cargo ejecutivo suspende. El expediente de cinco millones está cerrado y pagado. El de 83,3 millones, el Estrecho de Ormuz y la presión sobre Irán seguirán marcando el ritmo de las próximas semanas.
Lo destituyeron por decir lo que todos saben
Diputado opositor venezolano destituido
Antonio Ecarri publicó en X que trabajaba en una propuesta para «avanzar hacia la dolarización formal de la economía venezolana». Argumentó que Venezuela «necesita una moneda estable que proteja el salario, los ahorros y el patrimonio» de la gente, y que «la dolarización permitiría frenar la inflación y cerrar la brecha cambiaria que destruye el poder adquisitivo de los venezolanos». La respuesta del régimen fue inmediata: el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, lo destituyó de la presidencia del Grupo de Amistad Parlamentaria Venezuela-Estados Unidos.
Rodríguez calificó las acciones de Ecarri de «irresponsables» e invocó el artículo 133 del Reglamento Interior y de Debates, que exige a los parlamentarios en funciones de diplomacia interparlamentaria «actuar con apego a la Constitución y a los intereses de la República». El chavismo también citó el artículo 318 de la Constitución, que establece al bolívar como unidad monetaria y le otorga al Banco Central el ejercicio «de manera exclusiva y obligatoria» de las políticas monetarias. Rodríguez anunció además que la junta directiva abrió «un proceso de investigación para establecer las faltas cometidas» por Ecarri y determinar «las responsabilidades y sanciones que apliquen».
El Grupo de Amistad Parlamentaria Venezuela-Estados Unidos, que Ecarri presidía, había sido instalado en mayo pasado con el propósito declarado de contribuir a las relaciones entre ambos países. En paralelo a su destitución, la Asamblea Nacional designó al economista estadounidense Steve Hanke como asesor especial en Asuntos Económicos, Monetarios y Energéticos para trabajar precisamente en la propuesta que le costó el cargo a Ecarri. Hanke, quien colabora de cerca con el diputado, estima entre 50% y 80% las probabilidades de que el proyecto sea aprobado. Ecarri agradeció que el economista aceptara acompañarlo «como asesor del equipo de la Diputación Nacional del Lápiz en materia monetaria y energética» y anunció que promoverán un debate nacional sobre la dolarización.
El propio Ecarri resumió la paradoja con precisión: «Venezuela ya está dolarizada de hecho. Pero quienes siguen cobrando en bolívares, que pierden valor todos los días, son nuestros maestros, enfermeros, trabajadores y pensionados». Añadió que «dolarizar también significa ponerle un límite al uso de la moneda para financiar los excesos del poder». El régimen no refutó ese diagnóstico con datos. Lo silenció con un reglamento.
Cemento, gasolina y libertad de prensa en una semana
Presidenta de México, protagonista de anuncios económicos
El 19 de agosto de 2026, desde la «Mañanera del Pueblo» en Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció una inversión de 6,500 millones de pesos de la Cooperativa Cruz Azul en el municipio de Tula, Hidalgo. Los recursos se destinarán a la renovación de la planta cementera, una nueva línea de producción con capacidad de 3 millones de toneladas anuales y el reacondicionamiento de los hospitales Cruz Azul, de los cuales más de mil millones de pesos se aplicarán a la construcción de quirófanos. El impacto proyectado asciende a 14,200 empleos directos e indirectos, según datos de la Secretaría de Economía. Víctor Manuel Velázquez Rangel, presidente del Consejo de Administración de la cooperativa, estuvo presente en Palacio Nacional e informó que la cooperativa también llevó a su equipo de la Liga Expansión a jugar al estadio Refundación con el objetivo de «activar la economía de la zona».
En el frente energético, los precios de los combustibles en la Ciudad de México al 18 de agosto muestran la fotografía del esquema regulatorio vigente. La gasolina Magna promedia 23.82 pesos por litro, 18 centavos por debajo del techo de 24 pesos pactado a inicios de 2025 entre Sheinbaum y el sector empresarial. La Premium y el diésel, sin tope equivalente, se ubican en 28.703 y 26.989 pesos respectivamente, expuestos a la volatilidad internacional. Desde marzo de 2025, la Comisión Nacional de Energía opera como único organismo regulador del sector, tras la eliminación de la Comisión Reguladora de Energía, y está coordinada directamente con la Secretaría de Energía.
La semana también colocó a Sheinbaum en el centro del debate sobre libertad de prensa. Su iniciativa de Derechos de las Audiencias —que propone que los medios cuenten con códigos de ética, defensorías y procedimientos para atender quejas ciudadanas— fue cuestionada por la columnista Mary O'Grady en el Wall Street Journal, quien advirtió riesgos de censura. Sheinbaum ha rechazado que el objetivo sea censurar a los medios y destacó que representantes de la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión participaron en la elaboración del proyecto.
Fue el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, quien salió a responder en el propio Wall Street Journal: «A pesar de lo que sostiene Mary O'Grady, la prensa de México no está silenciada. Determinar si un gobierno está censurando a su prensa no es una cuestión de retórica. Es una cuestión de evidencia». Velasco argumentó que una de las dos cadenas de televisión más grandes del país mantiene una línea editorial abiertamente crítica hacia el gobierno y conserva su concesión, y cerró con una declaración que el medio reprodujo íntegra: «Diferimos de la señora O'Grady. Sin embargo, defendemos su libertad de publicar con la misma firmeza con la que la defendemos en México».
Defiende el rumbo, no el presente, y advierte apocalipsis
Presidente de la Cámara Argentina de Comercio
Mario Grinman, presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), tomó la palabra en dos escenarios esta semana y dejó una posición que incomoda por su precisión. En declaraciones a radio Mitre, y luego en la edición 23 del Council of the Americas celebrado en el Hotel Alvear —donde también abrió la conferencia junto a Susan Segal, presidenta del Council, y donde el presidente Javier Milei cerró el evento con un discurso—, Grinman trazó una distinción que pocos en el sector privado se atreven a enunciar en público: «No es una defensa al Gobierno. Somos una cámara liberal desde 1924».
Su respaldo al programa económico fue explícito pero acotado. «Milei está cumpliendo lo que dijo en campaña. Prometió bajar la inflación y la bajó, prometió déficit cero y superávit y lo tiene», afirmó. Al mismo tiempo, reconoció que sectores como la obra pública, el rubro textil, el transporte y los supermercados atraviesan dificultades. Sobre la demora en medidas de alivio sectorial ofreció una lectura de política económica: «Cuando al Gobierno se le piden cosas y no las hace, quizás es que entiende que si lo hacen se debilitan los cimientos del plan». En el Council, recibió al Presidente con un espaldarazo que no conformó a todos los integrantes de la entidad: dijo que el sufrimiento de varios de sus pares era «el costo que había que asumir para tener una economía más competitiva para las próximas generaciones».
La advertencia más dura de Grinman apuntó hacia 2027. «Estamos preocupados, no somos necios, pero nos preocupa la posibilidad del regreso al pasado, eso sería terrible. Si el modelo funciona, la Argentina va a ser un país extraordinario en un par de años. Pero si esto no funciona y volvemos al pasado, va a ser un apocalipsis», declaró. Calificó de «apocalíptico» el escenario de quienes, según sus palabras, «quieren tirar abajo el RIGI, expropiar», y señaló que «en lo personal» le «agradaría» que Milei sea reelecto.
La síntesis de su postura quedó en una sola frase: «Yo lo que estoy defendiendo es un futuro, no un presente. En la Argentina nunca tuvimos a la vista un futuro como este, requiere tiempo, no hay magia». El silencio del sector privado más amplio, según el análisis del contexto en que se inscribieron sus declaraciones, responde a una lógica de cobertura de riesgo: quienes cuestionan a Milei callan para no quedar en su «línea de furia», y quienes lo avalan tampoco están convencidos de su reelección y temen quedar expuestos ante un eventual regreso del peronismo. Grinman, al menos, eligió hablar.
Riesgo país, Bitcoin y el peso: semana agitada
534 puntos básicos y contando. El termómetro de la deuda soberana argentina no dejó de subir durante toda la semana. El riesgo país medido por JP Morgan acumuló un alza de 80 unidades en agosto y cerró el jueves en 534 puntos básicos, mientras los bonos soberanos en dólares cedían hasta 1,5% en la misma jornada. El Merval, por su parte, apenas se movió —terminó casi plano, con una variación de +0,05%— en una rueda donde las transportadoras de gas lideraron las alzas pero los activos financieros retrocedieron hasta 2,2%. El Tesoro nacional agravó el cuadro al renovar apenas 34% de sus vencimientos en bonos dollar-linked, señal de que el mercado ya descartó el regreso al crédito internacional que se debatía hace apenas dos semanas. Como contrapeso, el gobierno de Caputo amplió el acceso al financiamiento dolarizado a todas las personas jurídicas del país, una medida que podría inyectar entre 6.000 y 10.000 millones de dólares en el crédito privado.
Vaca Muerta concentra el apetito inversor. Mientras los bonos soberanos caían, el capital privado apostaba en sentido contrario sobre el sector energético. Pampa Energía colocó obligaciones negociables por 138 millones de dólares a cuatro años y una tasa del 5,5%, con calificación AAA(arg), respaldadas por dos megaproyectos bajo el RIGI que suman más de 7.200 millones de dólares en inversión comprometida. En paralelo, Galicia, Comafi y Santander Argentina reorientaron carteras hacia energía y minería, movilizando en conjunto unos 2.000 millones de dólares. El trasfondo geológico justifica el entusiasmo: el secretario de Coordinación de Energía y Minería presentó el primer estudio comprensivo de la cuenca y cifró los recursos recuperables en 30.000 millones de barriles, casi el doble de la estimación anterior, equivalente a entre 50 y 100 años de producción al ritmo proyectado.
Bitcoin y el dólar débil reescriben los flujos globales. El anuncio del Tesoro estadounidense de duplicar la recompra de bonos de largo plazo fue el detonante de la semana en los mercados de riesgo. El movimiento alivió la presión sobre las tasas largas y debilitó al dólar en todo el tablero: el peso mexicano perforó las 17 unidades y tocó su nivel más fuerte desde mayo de 2024, cerrando en 16,9466 por dólar. En Colombia, la divisa estadounidense acumuló una caída de 59 pesos frente a la TRM y cerró en torno a 3.039 pesos, su menor nivel en años en la Bolsa de Valores de Colombia. Bitcoin fue el gran beneficiado: subió 6,9% en una sola jornada y acumuló más del 20% en tres días, impulsado además por el respaldo legislativo de la administración Trump a la Clarity Act. Los ADR tecnológicos latinoamericanos siguieron la corriente —Mercado Libre ganó 7% en Wall Street—, aunque la paradoja argentina se mantuvo intacta: bolsa al alza, riesgo soberano también al alza.
Wall Street avanza, el petróleo cede y el bono a 30 años presiona a la región. El Dow Jones cerró el 21 de agosto en 53.083,12 puntos, con un avance de 0,62%, mientras el S&P/BMV IPC mexicano ganaba 1,09% en la misma jornada. El crudo, sin embargo, no acompañó: el petróleo cedió terreno en la sesión, aunque el Brent acumula un alza de 4% en el último mes, lo que llevó a XTB a proyectar un incremento de hasta 37 pesos por litro en las bencinas chilenas. En el frente de renta fija, el bono del Tesoro estadounidense a 30 años tocó 5,19%, encareciendo el financiamiento externo para empresas y fiscos latinoamericanos. Chile sintió el impacto de forma directa, con la reforma previsional como principal amortiguador local. El par EUR/USD cotizó en 0,8551, reflejando la volatilidad que las políticas divergentes de la Fed y el BCE siguen alimentando.
Crédito con garantías y demografía: las apuestas de largo plazo. Más allá de la coyuntura, dos tendencias estructurales marcaron la agenda de la semana. En Argentina, la morosidad superó el 17% —casi cinco millones de personas sin capacidad de pago— y el costo financiero total rebasa el 300% en fintechs y comercios, lo que empuja a bancos y plataformas digitales hacia esquemas de garantías dinámicas. En Colombia, los jóvenes menores de 35 años concentran el 37,7% de los créditos pero solo el 18,1% del saldo total, y el desempleo juvenil del 15,3% sigue siendo el obstáculo que la banca tradicional no ha logrado sortear. En el plano global, un nuevo paper académico documentó el primer colapso de fertilidad por debajo de la tasa de reemplazo en la historia registrada; el capital de riesgo ya reajusta modelos: la financiación en robótica alcanzó 18.800 millones de dólares solo en el primer semestre del año.
Los números que mandan
Cifras tomadas de las notas verificadas de la semana; no es data en tiempo real.
Nubank, Arauco y el capital que no espera

1.061 millones de dólares en un solo trimestre. Nubank cruzó por primera vez esa barrera en ganancias trimestrales, superó el consenso de analistas y vio su acción dispararse 8,40% en una sola jornada. El banco digital fundado por David Vélez lleva años prometiendo que la escala latinoamericana se convertiría en utilidades industriales; el mercado ya tiene su respuesta. En paralelo, Ticketplus —la tecnológica chilena de boletería— reportó US$4,1 millones en ganancias y US$22,8 millones en ingresos entre enero y junio de 2026, con un margen EBITDA de 42,1% y un debut en Wall Street que cerró con alza de 7,75%. Dos empresas de perfiles distintos que comparten la misma lección: los modelos digitales con costos fijos bajos generan apalancamiento operativo difícil de igualar.
Mientras los ganadores celebran, Arauco avanza en silencio hacia una apuesta de largo plazo. La forestal chilena lleva el 75% de construcción en su nueva planta de celulosa valorada en US$4.600 millones, en un momento en que los precios del insumo se ubican en mínimos reales de 25 años y el Hemisferio Norte cierra 2 millones de toneladas de capacidad. El CEO Infante no oculta la dureza del ciclo, pero apunta a la ventaja de costos como escudo. La lógica es clásica: quien construye en el piso del ciclo opera en el techo con activos ya amortizados. El riesgo es igualmente clásico: que el piso sea más profundo de lo calculado.
En el sector energético, Pemex y Petrobras sellaron una alianza para explorar formaciones presalinas de 160 millones de años en aguas profundas del Golfo de Campeche. Las dos mayores petroleras de América Latina apuestan cientos de millones en un proyecto de alto riesgo técnico y financiero. Para Petrobras, es una extensión natural de su experiencia en el presalino brasileño; para Pemex, asfixiada por deuda y con producción en caída sostenida, la jugada tiene el sabor de una última carta. La alianza distribuye el riesgo, pero no lo elimina. Enel Chile, por su parte, va en dirección opuesta al hidrocarburo: invierte US$80 millones en un sistema de almacenamiento de baterías de 100 MW en Antofagasta que convertirá su parque solar en una central híbrida capaz de inyectar energía al Sistema Eléctrico Nacional según demanda.
En el frente de las adquisiciones, Ferrero pagó más de 800 millones de dólares por Purely Elizabeth, la marca de granola que Elizabeth Stein construyó desde su apartamento en Manhattan con 5.000 dólares de ahorro inicial hace diecisiete años. La fundadora recibió 400 millones de dólares; el grupo italiano dueño de Nutella pagó más de tres veces las ventas anuales de la compañía. El múltiplo refleja el valor que el mercado asigna a las marcas de consumo saludable con identidad de fundador. En el otro extremo del espectro corporativo, la fusión Paramount-Warner sigue bloqueada hasta al menos junio de 2027 por doce estados y el sindicato de guionistas; un informe de CVL Economics cuantifica el costo potencial en 4.500 empleos y 2.700 millones de dólares en valor económico para el mercado laboral de Los Ángeles.
La expansión regional tuvo dos movidas destacadas. IRSA, el holding argentino de Eduardo Elsztain, desembarcó en Uruguay con US$10 millones y 230.000 metros cuadrados en Distrito Calcagno, su primer megaproyecto fuera de Argentina, a orillas del Lago Calcagno en Ciudad de la Costa. El movimiento consolida quince años de apuesta por un mercado con reglas estables y beneficios fiscales para el inversor privado. Desde Colombia, Atera desplegó US$70 millones en México en su primer año de operación —superando su propia meta— y proyecta que el mercado mexicano represente el 50% de su negocio de eficiencia energética en dos años. Bosch, por su parte, inyectó 300 millones de dólares en Nuevo León para abrir 900 empleos en Ciénega de Flores, confirmando que el estado norteño sigue siendo el destino preferido del capital industrial privado en México.
El capítulo de las pérdidas lo escribió Ediciones Era, la editorial independiente mexicana más importante, que cerró tras 66 años de operación: sus ventas cayeron al 25% de los niveles históricos, vendió su sede en la colonia Roma para saldar deudas y los ingresos nunca se recuperaron. En el espacio tecnológico privado, SpaceX subió 87% desde sus mínimos y catapultó la fortuna de Elon Musk a 911.900 millones de dólares, según la divulgación obligatoria de posiciones institucionales que reveló a Fidelity, Nvidia, Founders Fund y Harvard entre sus principales accionistas. YPF, en tanto, anunció que el compromiso final de inversión de Argentina LNG —un proyecto que movilizaría más de 51.000 millones de dólares y generaría hasta 45.000 empleos— se firmaría antes de que termine el año, con plantas proyectadas para 2027. El ciclo de capital en América Latina no descansa.
IA, memoria y riesgo: el capital que mueve la semana
El dato más contundente de la semana llega desde el mercado de memoria: los analistas proyectan que el DRAM subirá un 227% en 2026, con un desequilibrio entre oferta y demanda que se extendería hasta 2028 y una factura global de infraestructura de inteligencia artificial que podría alcanzar los 7 billones de dólares en 2030. La cifra no es un accidente; es la consecuencia directa del ciclo de inversión que los grandes centros de datos han desatado. En ese contexto, la adquisición de Cursor por parte de SpaceX —valorada en 60.000 millones de dólares y pactada en acciones— ilustra la lógica del momento: quien controla la capa de desarrollo de software asistido por IA, y quien tiene acceso a 200.000 GPUs de Nvidia en el centro de datos Colossus de xAI, acumula una ventaja estructural difícil de replicar. Los cuatro fundadores del MIT detrás de Cursor pasan, de golpe, a ser referentes globales del sector.
La semana también expone las tensiones que genera escalar IA sin arquitectura. Un arquitecto de NTT Data advierte que el llamado «vibe coding» —programación acelerada con asistencia de inteligencia artificial— democratiza la creación de software pero multiplica sistemas desconectados cuando no existen marcos de gobernanza previos, generando deuda técnica a escala empresarial. La advertencia resuena en paralelo con los datos de una encuesta de SAS e IDC a 1.600 líderes de pymes: el 70% de las pequeñas y medianas empresas sigue en etapas tempranas de adopción de IA, mientras solo el 9% la ha integrado de forma completa. La brecha no es tecnológica; es estratégica. Las empresas que fijan objetivos de negocio claros antes de implementar convierten más leads; las que experimentan sin rumbo pierden terreno frente a competidores más disciplinados.
En el frente institucional, el riesgo de dependencia de un único proveedor de IA empieza a cobrar forma jurídica y presupuestaria. Desde Washington hasta París, los gobiernos que firmaron contratos sin cláusulas de salida descubren que migrar de proveedor puede resultar más costoso que permanecer. El mercado ya ha respondido: la portabilidad de datos y modelos cotiza como activo estratégico, no como detalle contractual. En paralelo, la disputa legal contra Meta en Oakland —donde 29 estados demandan a la tecnológica por daños emocionales, físicos y recopilación ilegal de datos de menores en Instagram— añade otra dimensión regulatoria al ecosistema digital, con Zuckerberg y Mosseri como posibles declarantes en las próximas semanas.
Dos casos sectoriales completan el panorama. En movilidad autónoma, Waymo continúa comprando en grandes volúmenes el vehículo Ojai, fabricado por Zeekr de Geely, pese a pagar más del 125% en aranceles sobre un precio base de unos 38.000 dólares; la decisión revela que el costo del hardware es solo una fracción del modelo de negocio del robotaxi. En salud, la inteligencia artificial apunta a rediseñar el historial clínico electrónico: décadas de mandatos gubernamentales y miles de millones en incentivos lograron digitalizar registros sin hacerlos útiles para los médicos, y ahora los sistemas de IA prometen la interfaz que los clínicos siempre reclamaron. MIT, por su parte, suma un programa de formación ejecutiva en IA generativa y un sistema de control intuitivo para excavadoras —señales de dónde fluye el capital de innovación cuando la tecnología busca aplicaciones industriales concretas.
Las seis economías que mandan
Solo las seis economías más fuertes de hispanoamérica tienen silla fija en esta página. Nadie más entra — salvo que la semana lo exija.
Semana sin material propio en el radar de Ágora.
Semana sin material propio en el radar de Ágora.
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El mercado reconstruye lo que el Estado no alcanza
El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el occidente colombiano en agosto de 2026 se ha convertido, sin que nadie lo planeara, en el experimento más elocuente sobre quién responde primero cuando la catástrofe supera la capacidad institucional. Mientras De la Espriella pedía a Trump suspender aranceles y el nuevo director del DNP, Buitrago, asumía el cargo con apenas 4% de espacio fiscal y una emergencia de $10 billones encima, el sector privado ya había movilizado $350.000 millones en compromisos concretos. Vélez, Gilinski y la familia Santo Domingo encabezaron la respuesta; la ANDI sumó $201.637 millones adicionales en 48 horas. Roa Florhuila, ANALAC, Alpina y Tetra Pak articularon en días una cadena de suministro que puso 3 millones de porciones de arroz y 30.000 litros de leche en manos de damnificados en Chocó, el Eje Cafetero y Valle del Cauca. El sector privado colombiano respondió con logística, no con declaraciones.
Esta capacidad de respuesta no es accidental: es el resultado de estructuras descentralizadas, incentivos de reputación y redes de distribución que solo existen porque el mercado las construyó con tiempo. Lo que resulta igualmente revelador es el diagnóstico de Anif, que identificó $20,1 billones redirigibles para la reconstrucción sin necesidad de nuevos impuestos, combinando recursos públicos subutilizados con participación privada voluntaria. El mensaje implícito es incómodo para quienes creen que toda solución pasa por más gasto estatal: el dinero existe, pero está mal asignado. El déficit fiscal que este año superará el 7% del PIB, y un gasto público que explicó casi la mitad del crecimiento del primer semestre, ilustran con precisión el costo de una economía que depende del consumo del Gobierno para no colapsar.
«Cuando el Estado llega tarde, la libre empresa no espera permiso: llega con arroz, cemento y capital.»
En el frente externo, la semana ofreció dos lecciones simétricas sobre lo que ocurre cuando los gobiernos distorsionan los mercados por decreto. En Trinidad, la prohibición de exportar cobre —vigente hasta julio de 2027— hundió el precio local 56%, de casi 6.000 a 2.650 dólares por tonelada, y el vacío lo llenaron organizaciones criminales con contrabando hacia Venezuela. En Venezuela misma, alimentar a una familia cuesta 727 dólares al mes mientras el salario mínimo vale 18 centavos, con una inflación acumulada de 175,5% en siete meses según el Cendas. Y como remate, el régimen de Maduro destituyó a un diputado opositor por proponer la dolarización, invocando la Constitución para blindar una moneda que, según las propias cifras, nadie usa. La intervención estatal no solo empobrece: persigue a quienes señalan la evidencia.
En Washington, la semana no fue más tranquilizadora para quienes siguen la salud fiscal del principal emisor de reserva mundial. La deuda de Estados Unidos superó los US$40 billones y crece a US$7.800 millones diarios; los pagos de intereses ya superan el presupuesto de defensa y representan casi el 20% de los ingresos fiscales. El contagio hacia América Latina llega por la vía del capital: menos inversión extranjera disponible y crédito más caro para economías que, como la colombiana, necesitan financiamiento externo para sostener sus propios déficits. La declaración de Trump sobre el Estrecho de Ormuz como «nuevo territorio de EE.UU.» y el consiguiente salto del Brent a 91 dólares por barril añaden una prima de riesgo energético que ningún plan de reconstrucción puede ignorar.
La semana cierra, en suma, con una paradoja que esta revista ha señalado antes: los gobiernos que más prometen terminan siendo los que menos entregan, mientras las empresas que actúan sin anuncio previo son las que sostienen a las sociedades en sus peores momentos. Colombia tiene ante sí una oportunidad de diseñar una reconstrucción que aproveche esa energía privada en lugar de ahogarla con burocracia. La fusión de ProColombia con las embajadas para recortar estructuras redundantes es una señal alentadora, aunque modesta. El verdadero test será si el Plan de Reconstrucción y Reactivación Económica que prepara el Gobierno libera el camino al capital o lo convierte en otro laberinto de permisos. Los damnificados no pueden esperar a que la burocracia decida.
Lo que el capital contó esta semana
Circuito urbano construido en tiempo récord para el Gran Premio de Washington D.C.
Supera la inflación iraní, evidenciando un colapso económico del régimen.
Cantidad que una congresista guarda en ETFs de cripto en su cuenta de retiro.
Cifra del salón de baile de Trump, con más de la mitad pagada por contribuyentes.
Deuda de EE.UU. que supera esta cifra, creciendo miles de millones al día.
Comercio bilateral entre Chile y China tras 20 años de Tratado de Libre Comercio.
Enfermos por brotes de alfalfa contaminados con Salmonella y E. coli en EE.UU.
Muertos en Colombia tras un sismo de 7,4, con daños económicos millonarios.
Donaciones de empresarios colombianos para reconstruir zonas afectadas por terremoto.
Inversión de Arauco en planta mientras cierran capacidad en el Hemisferio Norte.
Supera la morosidad en Argentina, forzando al mercado financiero a pivotar hacia créditos con garantía.
Lo que se dijo esta semana
Es un evento masivo para IndyCar. Comercialmente extraordinario. Vamos a construir una base de aficionados más grande a partir de este evento. Cuando tienes una base de aficionados más grande, terminas atrayendo más patrocinadores
avanzar hacia la dolarización formal de la economía venezolana
Ya hemos visto esta película antes. La misma historia. Diferentes matones
Cada día somos más pobres y hasta nos cuesta adquirir los productos básicos
Milei está cumpliendo lo que dijo en campaña. Prometió bajar la inflación y la bajó, prometió déficit cero y superávit y lo tiene
Circuito urbano construido en tiempo récord para el Gran Premio de Washington D.C.
La Revista cierra su edición cada sábado a las 22:00 y sale el domingo con la semana del capital, escrita de nuevo.