Ágora Capital.
MERCADOSEMPRESASECONOMÍA GLOBALINNOVACIÓNESTILO DE VIDAOPINIÓNjueves 3 de septiembre de 2026
Ágora Capital.
Canales
El medio
MERCADOS
Economía global

Trump exige a Apple sumarse al cambio de nombre: de Lake Ontario a Lake America

Google ya adaptó sus mapas para usuarios de EE.UU. tras la orden ejecutiva; Apple resiste hasta el lunes y MapQuest se niega a acatar la base de datos federal.
Foto: bbc.co.uk
lunes 31 de agosto de 2026

El presidente Donald Trump firmó el jueves una orden ejecutiva para renombrar el Lago Ontario, uno de los Grandes Lagos, como «Lake America» en el sistema oficial de nombres geográficos de Estados Unidos, el GNIS. La medida llegó tras el colapso de las negociaciones comerciales con Canadá, días después de que el gobierno canadiense impusiera aranceles de represalia contra Washington.

El secretario del Interior, Doug Burgum, confirmó el lunes en Fox Business que Trump «contactó directamente» a Apple para que replique el cambio en Apple Maps. «Estoy seguro de que veremos ese cambio próximamente», dijo Burgum. Hasta las 10:00 a.m. hora del este del lunes, Apple Maps seguía mostrando «Lake Ontario» para usuarios estadounidenses.

Google ya hizo el ajuste durante el fin de semana. La compañía explicó que su política es tomar los nombres directamente del GNIS, la base de datos que «cascada» hacia el resto de proveedores de mapas, según describió Burgum. Los usuarios en Canadá seguirán viendo «Lake Ontario»; en el resto del mundo aparecerá como «Lake Ontario (Lake America)».

No todos los proveedores acatan el cambio. MapQuest anunció en redes que «no lo vamos a cambiar» y lanzó una herramienta que permite a los usuarios rebautizar el lago con el nombre que prefieran y compartirlo. Tras ese anuncio, la aplicación trepó al primer puesto entre las gratuitas más descargadas en la App Store de Canadá.

El episodio también generó ruido corporativo dentro de Canadá. Hydro One, una empresa eléctrica con sede en Toronto, se disculpó el domingo después de que sus mapas mostraran «Lake America» por un error atribuido a un proveedor externo de cartografía. Casos similares se reportaron brevemente en Hydro Ottawa y en la Junta de Licores de Ontario.

El primer ministro de Ontario, Doug Ford, respondió con un cartel junto a la orilla del lago que dice «Lake Ontario Now and Always», en inglés y francés. «Nadie va a llamarlo Lake of America. Ha sido Lake Ontario por cientos de años y va a seguir siéndolo», declaró Ford el domingo.

El cambio se suma a otros que la administración Trump ya impulsó en plataformas digitales: el Golfo de México pasó a mostrarse como «Gulf of America» y el monte Denali como «Mount McKinley» para usuarios estadounidenses.

Los números primero: el episodio no mueve mercados, pero sí ilustra cómo una base de datos gubernamental, el GNIS, puede reescribir la cartografía digital de gigantes tecnológicos con solo una orden ejecutiva. Google se ajustó en horas; Apple, bajo presión directa de la Casa Blanca, tardó más. MapQuest, en cambio, eligió no acatar y capitalizó ese gesto: subió al primer puesto de descargas gratuitas en Canadá, prueba de que el mercado también vota con los pulgares cuando una marca defiende autonomía frente al Estado.

El trasfondo importa: la orden llega en plena disputa arancelaria con Canadá. Renombrar un lago compartido es, ante todo, una señal política dentro de una negociación comercial trabada. La pregunta de fondo para las empresas —desde Apple hasta una eléctrica de Toronto— es cuánto margen de decisión conservan cuando la infraestructura digital que usan a diario depende, en última instancia, de una base de datos que controla un solo gobierno.

Más de Economía global