El Comando Central de Estados Unidos confirmó que sus fuerzas atacaron lanzadores de cohetes en la isla iraní de Larak, a unos 400 millas al este de Kharg, en los primeros ataques de Washington contra Teherán desde julio.
Irán respondió lanzando misiles contra sitios estadounidenses en Jordania. Amán informó que ocho de esos misiles fueron interceptados tras ingresar al espacio aéreo del país.
Horas después del ataque a Larak, Trump publicó en Truth Social un video de diez segundos que mostraba la isla petrolera de Kharg, hub exportador de crudo iraní, siendo «volada en pedazos». El presidente no aclaró que el clip fue generado con inteligencia artificial, y hasta el lunes por la mañana no había evidencia de que la isla hubiera sido atacada.
Hamid Bovard, director ejecutivo de la estatal National Iranian Oil Co., calificó de «risibles» los mensajes de Trump y dijo a la agencia semioficial Nournews que las condiciones en Kharg eran «tranquilas», que las operaciones no se habían detenido y que los trabajadores estaban ocupados reparando daños previos.
Por separado, el Ministerio de Defensa de los Emiratos Árabes Unidos dijo que su ejército «neutralizó» un dron iraní detectado sobre sus aguas, sin reportes de daños. El ministerio también negó una versión del ejército iraní según la cual se había atacado la base aérea de Al Minhad, en Dubái.
La jornada de hostilidades hizo que el crudo Brent superara brevemente los $90 por barril antes de la apertura del lunes.
En paralelo, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, encabeza desde este lunes dos días de reuniones del G20 en Asheville, Carolina del Norte, mientras Washington presiona a otros países para aislar económicamente a Irán. En una entrevista con Reuters, Bessent anticipó que Estados Unidos anunciará sanciones semanales contra instituciones que hagan negocios con Teherán. «Empezamos con los bancos, y les decimos que no está bien tener dinero iraní y ayudar al régimen», dijo. «Van a ver muchas más de estas cada semana».
El viernes, el Tesoro sancionó a las sucursales en Emiratos del banco egipcio Banque Misr por presuntos vínculos financieros con Irán, y Bessent sugirió que el siguiente paso podría ser cortar por completo a una institución del sistema financiero basado en dólares. Hace dos semanas, Emiratos suspendió todo comercio con Irán tras denunciar disparos renovados de la República Islámica, con dos misiles cayendo sin daños en el Golfo Pérsico; Bessent atribuyó esa decisión emiratí a la presión de la administración Trump.
El mercado ya votó: el crudo se movió antes de que hubiera certeza sobre lo ocurrido en Kharg. Cuando la Casa Blanca difunde imágenes sin verificar junto a sanciones bancarias reales, el riesgo país deja de ser una abstracción y pasa a cotizarse en el barril. La presión financiera sobre bancos que operan con Teherán es la palanca que efectivamente mueve incentivos; el video de IA, en cambio, solo añade ruido a una crisis que ya tiene datos verificables de sobra.



