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Correa emerge como favorita para presidir la Cámara de Comercio de Bogotá tras era de politiquería petrista

Su perfil genera consensos en el sector privado y, según fuentes citadas por Semana, también cuenta con respaldo del Gobierno. La exsenadora Valencia y el exalcalde Machuca quedaron descartados.
Foto: semana.com
martes 25 de agosto de 2026

La Cámara de Comercio de Bogotá se prepara para un relevo en su presidencia, y el nombre que concentra más respaldo es el de María Paula Correa. Así lo reportó la revista Semana, que la describe como «la candidata más fuerte» para asumir el cargo.

Correa acumula experiencia en los sectores público y privado, una combinación que, según la misma fuente, la convierte en la hoja de vida favorita no solo por méritos propios, sino también por su capacidad de poner fin a lo que Semana califica como «la politiquería que se tomó la Cámara de Comercio durante el gobierno de Gustavo Petro».

Otros nombres habían circulado en el proceso. La exsenadora Paloma Valencia fue mencionada, pero no logró generar los consensos necesarios. El exalcalde de Funza Jorge Machuca también fue descartado, según la misma publicación.

Una fuente consultada por Semana señaló que al Gobierno «le gusta mucho» el nombre de Correa, detalle que añade peso político a su candidatura en un momento en que la entidad busca recuperar credibilidad ante el empresariado bogotano.

La Cámara de Comercio de Bogotá es la institución gremial más grande del país por número de empresas registradas. Su presidencia define, en buena medida, el tono del diálogo entre el sector privado capitalino y las autoridades distritales y nacionales.

Lo que está en juego

Desde la línea editorial de Ágora Capital, el relevo en la Cámara de Comercio de Bogotá no es un asunto menor. Una entidad que agrupa a miles de empresas registradas debe ser conducida por perfiles técnicos con vocación de libre empresa, no por operadores políticos que subordinen los intereses del sector productivo a las agendas del aparato estatal.

Si el perfil de Correa responde a esa descripción —experiencia real, consenso gremial, independencia frente a la burocracia— el cambio sería una señal positiva para el clima de negocios en Bogotá. Capital busca reglas claras, y la Cámara de Comercio es precisamente el espacio donde esas reglas se construyen o se distorsionan. El mercado ya votó: lo que necesita ahora es una institución que lo represente, no que lo administre.

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