El mercado colombiano de fusiones y adquisiciones cerró el primer semestre de 2026 con 91 operaciones, un 29% menos que en el mismo periodo de 2025. Sin embargo, el valor agregado de esas transacciones alcanzó US$7.230 millones, un crecimiento de 50% interanual. Los datos provienen del Reporte para América Latina de M&A del primer semestre de 2026, elaborado por Aon en colaboración con TTR Data y Datasite.
Menos transacciones, más capital por operación: esa es la ecuación que define el momento. El subsector con mayor actividad fue software especializado, con 10 transacciones. Le siguieron servicios empresariales y profesionales con ocho, energías renovables con ocho, y banca e inversión con siete.
Entre las operaciones de mayor escala destacan la adquisición de Verene Energia por parte del Grupo Energía Bogotá (GEB), valorada en aproximadamente US$564,5 millones, y la compra de una participación en Brava Energia por parte de Ecopetrol Investimentos do Brasil, estimada en US$537,7 millones. En telecomunicaciones se registró una operación relacionada con Telefónica Colombia por US$240,3 millones, y en comercio, la adquisición de Makro Colombia por parte de Cencosud Internacional por US$158 millones.
Carlos Dorado, líder de M&A and Transaction Solutions para Hispanic South America en Aon, señaló que «el mercado colombiano de M&A refleja una dinámica de mayor selectividad, donde el volumen de operaciones se ha moderado, pero el capital movilizado continúa creciendo de manera significativa». Según Dorado, la calidad de los activos, la visibilidad de los flujos de caja y una adecuada gestión de los riesgos transaccionales son factores determinantes para concretar procesos de inversión.
En el contexto regional, América Latina sumó 1.062 transacciones de M&A hasta junio, por un valor total de US$49.107 millones. El número de operaciones cayó 30% frente al primer semestre de 2025, y el valor total retrocedió 6%. Brasil encabezó la actividad con 593 transacciones y un aumento de 15% en capital movilizado. México reportó 118 operaciones, con un valor que creció 21% hasta US$10.911 millones. Perú, con 58 transacciones, registró el mayor crecimiento regional en capital movilizado: 313%.
En cuanto a flujos transfronterizos, las empresas latinoamericanas concentraron su actividad en Europa, con 42 operaciones, y en Norteamérica, con 22. Al mismo tiempo, Norteamérica se mantuvo como la región con mayor participación en adquisiciones dentro de América Latina, seguida por Europa y Asia.
La lectura de Ágora Capital es directa: cuando el capital privado elige activos con flujos de caja visibles y posiciones estratégicas, está enviando una señal sobre lo que valora y, de paso, sobre lo que teme. En un entorno donde la política regulatoria del gobierno Petro genera incertidumbre en sectores clave, el hecho de que los inversionistas sigan apostando por Colombia —aunque con mayor cautela y en operaciones de mayor tamaño— revela que los fundamentos del país aún sostienen el interés. Capital busca reglas claras; cuando no las encuentra, concentra sus apuestas en los activos más difíciles de ignorar.



