Sempli, Ímpetu Energía y EnerBit anunciaron una nueva línea de crédito para que las pequeñas y medianas empresas financien la compra e implementación de paneles solares.
El producto, llamado Crédito Solar, proyecta una oportunidad de financiación cercana a $300.000 millones para más de 5.000 pymes durante los próximos cinco años. La línea contempla créditos de hasta $300 millones por empresa y un plazo de hasta 72 meses. Según las compañías, ese es el período más largo disponible actualmente en el mercado para este tipo de proyectos en el segmento pyme.
La propuesta incluye cuatro meses de período de gracia y cuotas fijas para facilitar la planeación financiera. Además, el proceso será 100% digital mediante la plataforma de Sempli, con decisiones de crédito ágiles y sin los trámites bancarios tradicionales.
La alianza surge en un escenario de presión sobre los costos energéticos. De acuerdo con la información suministrada por las compañías, Colombia avanza hacia un déficit energético en 2027, mientras las tarifas para empresas han aumentado 60% desde 2020. Para una pyme que destina entre 8% y 15% de sus costos operativos a la energía, ese incremento representa una presión directa sobre la rentabilidad.
Las empresas sostienen que un sistema fotovoltaico bien dimensionado puede disminuir entre 40% y 70% la factura energética de una empresa durante un período superior a 20 años. El tiempo estimado de retorno de la inversión está entre cuatro y seis años.
Esteban Velasco, CEO y cofundador de Sempli, dijo que el acceso al capital sigue siendo una de las principales barreras para que las pequeñas y medianas empresas adopten energía solar. Añadió que la iniciativa busca que una empresa pueda financiar su transición energética con una facilidad similar a la que hoy tiene para financiar capital de trabajo u otras inversiones.
Ímpetu Energía se encargará de la solución técnica, desde el diseño del sistema hasta su instalación y puesta en funcionamiento, además de ofrecer garantía y acompañamiento posterior. Santiago Restrepo, CEO de la compañía, afirmó que el tamaño de una instalación no debe definirse únicamente por el espacio disponible en el techo, sino por la forma en que cada empresa consume electricidad.
EnerBit aportará la gestión energética del proyecto, con funciones como optimización del consumo, gestión de excedentes y acceso a mercados de energía considerados más eficientes por la compañía. Gabriel Vizcaíno, CEO de EnerBit, señaló que el papel de los comercializadores de energía está evolucionando hacia un modelo en el que también acompañan a las empresas en la gestión de su consumo.
Si la meta de llegar a 5.000 empresas en cinco años se cumple, las compañías esperan además una reducción de la presión sobre la red eléctrica en las principales ciudades y una mayor generación distribuida.
Los números primero. Aquí el punto central es que el capital privado está intentando resolver un problema real de productividad: energía cara y acceso limitado al financiamiento. Cuando el crédito fluye hacia inversiones que recortan costos, la competitividad mejora sin pedirle más al contribuyente.
Capital busca reglas claras. La señal que deja esta alianza es simple: si la banca tradicional no financia estos activos o lo hace con condiciones inviables, aparecen estructuras más ágiles para cubrir ese vacío. En un mercado sano, la inversión premia a quien reduce riesgos y baja gastos; esa lógica vale más que la burocracia.



