Cuatro hombres asaltaron un supermercado del barrio Santa Isabel, en el sur de Bogotá, el lunes 5 de octubre hacia las 6:57 p. m., según las imágenes difundidas en redes sociales. En el registro se observa a los delincuentes con armas mientras toman control del local en segundos.
Dos de los asaltantes retuvieron a dos trabajadores a un costado del supermercado. Otro fue a la caja registradora para sacar el dinero. El cuarto permaneció en la entrada y vigiló los movimientos en el exterior.
Tras apropiarse del efectivo y de objetos de las víctimas, los cuatro hombres huyeron del lugar. Los comerciantes del sector denunciaron el hecho y expresaron preocupación por los robos contra establecimientos comerciales en esa zona de la capital.
La denuncia ganó atención adicional porque un Comando de Atención Inmediata de la Policía está ubicado a pocas cuadras del supermercado afectado. Papo Amin, presidente del Concejo de Bogotá, replicó el video y pidió medidas frente al caso. «TERRIBLE ROBO. Observen como estos delincuentes con pistola en mano atracan en un supermercado en el barrio Santa Isabel al sur de la ciudad», escribió.
Amin sostuvo que se deben redoblar los esfuerzos frente a este tipo de hechos. También afirmó que la seguridad de Bogotá debe ser una prioridad para la Secretaría de Seguridad de Bogotá. Diana Diago también reaccionó en su cuenta de X y cuestionó el discurso de seguridad de la administración distrital. Mencionó al alcalde Carlos Fernando Galán y al secretario de Seguridad, César Restrepo.
En otro episodio relacionado, la Policía de Bogotá inició la búsqueda de los responsables de un intento de hurto que derivó en un intercambio de disparos dentro y fuera de un supermercado del barrio Villa Claver, en la localidad de Engativá. El episodio no dejó personas heridas, pese a que los disparos alarmaron a clientes, trabajadores y vecinos.
Según la información disponible, varios hombres armados entraron al comercio para intimidar a quienes se encontraban en el lugar. El propietario del supermercado habría reaccionado con un arma de fuego ante la presencia de los asaltantes. Los sospechosos también dispararon antes de abandonar la zona.
El teniente coronel Fabián Beltrán, oficial de guarnición de la Policía de Bogotá, dijo que la identificación comenzó de inmediato. «De inmediato, nuestras unidades de la zona de atención iniciaron la labor de vecindario y análisis de las cámaras de seguridad», informó. Las unidades policiales acudieron tras recibir la alerta y revisaron las cámaras instaladas en el sector.
Los números primero. Cuando el comercio queda expuesto al arma de un delincuente, el margen se destruye antes de que llegue cualquier discurso oficial. La consecuencia no es solo un susto. Es una señal de riesgo para la inversión de barrio, para el empleo y para la capitalización de negocios pequeños.
Capital busca reglas claras. Si un CAI está a pocas cuadras y aun así los asaltos se repiten, el mensaje para el comerciante es brutalmente simple: la seguridad sigue sin ser un activo confiable. Sin orden, la libre empresa paga la factura y el contribuyente termina financiando una promesa que no se traduce en protección efectiva.