El peso mexicano inició este lunes 5 de octubre con una leve apreciación de 0.13 por ciento frente al dólar, de acuerdo con datos de Bloomberg. Con ese movimiento, el tipo de cambio se ubicó en 18.13 unidades por billete verde, tres centavos por debajo del cierre del viernes 2 de octubre.
La apertura ocurre después de una semana especialmente volátil para la moneda, en la que perdió 46 centavos. En paralelo, el Índice Bloomberg Dollar Spot subió hasta 0.4 por ciento, apoyado por la debilidad del euro y por las tensiones fiscales y la renovada incertidumbre política en Europa, factores que reforzaron el atractivo del dólar como activo de refugio.
Aun así, algunos indicadores apuntan a que el índice del dólar está en niveles de sobrecompra, lo que sugiere que podría venir una corrección. Ese contraste explica parte de la cautela en el mercado cambiario: el dólar conserva fuerza, pero su racha alcista también ha despertado temor de que el repunte se haya extendido en exceso.
Felipe Mendoza, analista de mercados en EBC Financial Group, explicó que la atención permanecerá supeditada a un calendario económico denso. Entre los datos y eventos que marcarán el paso están la Inversión Fija Bruta, las minutas de la Fed del miércoles 7 de octubre y la inflación de septiembre en México, prevista para el viernes 9 de octubre.
En ventanillas bancarias, Banamex reportó un dólar a la venta de 18.61 pesos y a la compra de 17.59 unidades. En el mercado de dinero, el rendimiento del bono a 10 años de Estados Unidos se ubicó en 5.30 por ciento, mientras que el bono mexicano a 10 años se mantuvo en 9.50 por ciento.
Entre las divisas con mejor desempeño frente al dólar destacaron el real brasileño, con 4.85 por ciento; el peso chileno, con 1.67 por ciento; el peso colombiano, con 1.16 por ciento; y el won surcoreano, con 0.29 por ciento.
Los números primero: el mercado cambiario sigue premiando a las monedas con mayor capacidad de sostener flujo y credibilidad, pero también castiga sin demora cualquier ruido fiscal o político. La lectura para México es clara: cuando el dólar acelera, la estabilidad no depende del discurso, sino de reglas claras y disciplina macroeconómica.
El mercado ya votó. Por ahora, el peso resiste, pero lo hace dentro de una semana de alta sensibilidad a los datos. Si la presión externa persiste, el costo lo pagarán empresas, importadores y consumidores; si cede el dólar, habrá un respiro para el margen y la capitalización de quienes operan en pesos.