El secretario de Hacienda, Edgar Amador Zamora, compareció ante el Senado y defendió la política económica del actual sexenio, al asegurar que México sigue avanzando en una estrategia que busca fortalecer el crecimiento y la inversión para preservar la estabilidad económica.
Amador dijo que Hacienda seguirá trabajando «con responsabilidad y visión de largo plazo» para consolidar un país con mayor crecimiento y bienestar. Añadió que la orientación de la política económica del segundo piso de la Cuarta Transformación es de «crecimiento con bienestar».
En su exposición inicial, sostuvo que para mantener el crecimiento de los ingresos en el futuro es necesario invertir hoy en mejores sistemas de información. Por ello, propuso dos iniciativas para modernizar la infraestructura institucional del sistema tributario general.
La primera es una ley de economía digital para avanzar en la estrategia de pagos digitales, ampliar la trazabilidad de las operaciones y favorecer la formalización. La segunda apunta al fortalecimiento y armonización catastral, con el fin de contar con información más completa, homogénea y actualizada sobre los inmuebles.
El secretario añadió que, con mejores datos y herramientas, se podrá reducir gradualmente los espacios de incumplimiento y robustecer la capacidad recaudatoria, particularmente de los gobiernos locales.
La lectura de fondo es clara: Hacienda pone el acento en más información, más trazabilidad y más capacidad de cobro. En términos de mercado, eso puede ordenar incentivos y dar mayor visibilidad al flujo económico; en términos del contribuyente, también implica un aparato estatal con más poder para vigilar y recaudar.
Si el objetivo es sostener crecimiento e inversión, la clave será que la modernización tributaria no se convierta en más fricción para la actividad privada. Capital busca reglas claras, no solo más controles. El punto de equilibrio estará en si estas iniciativas elevan la productividad y la formalidad sin castigar el margen de la libre empresa.