La Fiscalía Nacional Económica liberó este lunes el informe que radiografía el mercado de lentes ópticos y de sol en Chile, en el marco de la notificación de fusión entre Empresas SB y los representantes de Ópticas Rotter y Krauss, presentada el 26 de junio de 2026 y autorizada el 22 de septiembre.
El documento sitúa a Luxottica, la multinacional italiana dueña de Ray-Ban, Persol y Oakley, como el actor más relevante e indiscutido del negocio óptico en el país. En la comercialización minorista de productos ópticos durante 2025, su participación se empina en el rango del 50%-60%.
La concentración es todavía más marcada en algunos segmentos. En anteojos ópticos, Luxottica registra entre el 40% y el 50% del mercado, pero en anteojos de sol su dominio sube al 70%-80%. Al agrupar ambos tipos, la cuota vuelve a ubicarse entre el 50% y el 60%.
Detrás aparecen Rotter & Krauss y la actuación conjunta, con entre el 30%-40% en productos ópticos en general y anteojos ópticos, y entre el 20%-30% en la categoría mixta. Schilling ronda el 10%-20% en la mayoría de estos frentes, mientras Empresas SB, Cruz Verde o Karün aparecen con participaciones de entre el 0%-5%.
En productos oftalmológicos, en cambio, el liderazgo cambia de manos. Entre 2023 y 2025, Luxottica se mantiene en un rango de 0%-5%, mientras Cruz Verde lidera con una cuota de entre el 50%-60% durante los tres años. Empresas SB y la participación conjunta aparecen con 20%-30%, Farmacias Ahumada escala desde el 5%-10% en 2023 hasta el 10%-20% en 2024 y 2025, y Dr. Simi sube al 5%-10% en su último año.
La estructura actual de Rotter & Krauss se origina en los remedios que la FNE impuso a EssilorLuxottica en 2019, cuando la firma compró a nivel global GrandVision N.V., entonces matriz de la cadena de ópticas. Para evitar una concentración excesiva, la autoridad exigió la separación total de la operación local de GrandVision, que fue vendida a HAL Optical.
Como parte de esas mitigaciones, EssilorLuxottica debió mantener acuerdos, en su mayoría no exclusivos, para seguir suministrando armazones, anteojos de sol y licencias de productos como lentes de contacto. También debió proveer servicios informáticos por un tiempo determinado y quedó impedida de contratar a ejecutivos y trabajadores clave de Rotter & Krauss.
La lectura de fondo es clara: cuando una sola compañía captura una parte tan alta del mercado, el consumidor queda con menos alternativas reales y el poder de negociación se inclina hacia el proveedor dominante. Capital busca reglas claras, y la libre competencia no es un eslogan: es la condición básica para que el precio, la variedad y el servicio respondan al mercado y no a la inercia de un gigante.
El otro dato relevante es que la distribución de lentes de sol es más abierta que la de la óptica tradicional, con presencia en tiendas especializadas, grandes multitiendas, aeropuertos, comercios de moda y farmacias. Eso amplía el canal, pero no borra la concentración del liderazgo. Los números primero.

