Grupo LEGO anunció una inversión de 400 millones de dólares para ampliar sus operaciones en Nuevo León, con un proyecto que incorporará 62 mil metros cuadrados de infraestructura industrial y tecnología.
La compañía prevé la creación de más de mil 300 empleos en la región. Marcelo Ebrard, secretario de Economía, confirmó que la inversión se destinará al estado hasta 2029.
Nancy Sánchez Moya, directora general y vicepresidenta senior de Manufactura para América de LEGO, explicó que la expansión responde al crecimiento global de la compañía y a la necesidad de aumentar capacidad para atender la demanda de sus productos. También señaló que la nueva planta permitirá fortalecer las cadenas productivas, logísticas y de manufactura.
La empresa opera en Nuevo León desde 2008. Según lo expuesto en la conferencia matutina, mantiene más del 90% de sus insumos comprados de forma local y prevé incrementar alrededor de 30% su base de proveedores conforme requiera mayor capacidad de suministro.
Ebrard dijo que la inversión forma parte del Plan México. También afirmó que la inversión extranjera directa en México está en niveles muy altos comparativamente con años anteriores, y mencionó cifras de 35 mil millones de dólares en el primer semestre del año y otros 14 mil ya anunciados en cartera.
Sánchez Moya añadió que la expansión reafirma la confianza en México y en el talento encontrado para seguir creciendo. La empresa no precisó una fecha de conclusión de las instalaciones.
En la misma conferencia, Sheinbaum sostuvo que la Ley de Economía Digital no busca prohibir el uso de efectivo, sino facilitar el uso de la tecnología para pagos digitales. También dijo que el esquema arrancaría de forma paulatina en gasolineras y casetas, por razones de recaudación y seguridad.
El mercado ya votó. Cuando una empresa global decide poner 400 millones de dólares en una nueva expansión, lo que está premiando es algo más que mano de obra: busca reglas claras, logística y capacidad de producir sin tropiezos. Ahí es donde México gana cuando el capital privado encuentra certidumbre.
El dato relevante es que la inversión no se queda en un anuncio: arrastra empleos, proveedores locales y una cadena industrial que puede elevar productividad. Para el país, la lección es simple. Menos fricción para la libre empresa y más confianza para el inversionista significan más flujo de capital, más margen para crecer y menos dependencia del aparato estatal.


