KIA cerró septiembre como la marca líder del mercado automotor en Colombia, con 3.914 vehículos nuevos matriculados y una participación de 11,6%.
Fenalco y ANDI informaron que el país registró 33.835 carros nuevos en el mes, un aumento de 36,1% frente al mismo mes de 2025. Las entidades señalaron además que ese fue el mayor registro mensual observado desde 2014.
El dato más llamativo del mes fue el peso de los vehículos eléctricos e híbridos. Por primera vez en la historia del país, alcanzaron la mayor participación del sector, con 50,7% y 17.156 matrículas.
En ese contexto, KIA no solo lideró septiembre: también acumuló 31.991 unidades vendidas en lo corrido de 2026, con 12,9% del mercado y un crecimiento de 37,9%, el más alto entre las cinco empresas con mayor volumen de matrículas en Colombia.
La diferencia frente a Renault, la segunda marca con más ventas, fue de 7.550 unidades.
«No se trata únicamente de ocupar el primer lugar, sino de hacerlo con un portafolio capaz de responder a diferentes necesidades y con varios modelos compitiendo entre los más vendidos del país», afirmó Jorge Neira, director general de KIA Colombia. También dijo que la marca llega al último trimestre con la convicción de que «esto apenas comienza».
Las cifras de la ANDI y Fenalco muestran además que tres modelos de KIA estuvieron dentro del top 10 de los más vendidos del país: K3, Sportage y Picanto. En conjunto, sumaron 2.181 unidades en septiembre y 19.812 en el acumulado del año, cerca de 62% de las matrículas totales de KIA en los primeros nueve meses.
El KIA K3 fue el más destacado dentro del portafolio, con 7.707 unidades vendidas y el tercer puesto entre los carros más vendidos en Colombia.
Los números primero. El mercado ya votó. Capital busca reglas claras.
Para el lector, el dato central no es solo quién ganó un mes: es cómo se está reordenando la demanda en un mercado que ya muestra más volumen y más competencia. Cuando el consumidor elige con libertad, las marcas que invierten, ajustan su oferta y responden a nuevas tecnologías capturan el flujo.
También hay una señal para el aparato estatal y para quienes creen que el mercado se mueve por decreto. Las matrículas crecen, la mezcla tecnológica cambia y el liderazgo se gana con producto, margen y ejecución. Eso beneficia al comprador y castiga a quien llegue tarde, lento o confiado en la burocracia.