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Exfuncionarios de Trump entran al petróleo de Venezuela tras la reapertura del mercado

Empresas privadas, firmas de consultoría y grupos de cabildeo están incorporando antiguos funcionarios para gestionar inversiones en el sector energético venezolano. El movimiento acompaña la supervisión estadounidense sobre las operaciones petroleras y la entrada de nuevos capitales.
jueves 8 de octubre de 2026

Antiguos funcionarios de la administración de Donald Trump se incorporaron a empresas privadas, firmas de consultoría y grupos de cabildeo con el objetivo de gestionar inversiones dentro de la reestructuración del sector energético en Venezuela.

La movida llega después de que las autoridades estadounidenses asumieran la supervisión de las operaciones petroleras en el territorio venezolano tras la intervención de enero. De acuerdo con The Washington Post, profesionales que ocuparon cargos ligados a la política exterior y la energía en la Casa Blanca asumieron puestos directivos en corporaciones que buscan suscribir contratos en Venezuela.

El reporte se apoya en entrevistas con más de una docena de inversionistas, exservidores públicos y miembros del sector empresarial que hablaron bajo anonimato para describir las negociaciones en curso. Entre los casos citados aparece Michael Jensen, exdirector de asuntos del hemisferio occidental en el Consejo de Seguridad Nacional, quien pasó a ser vicepresidente de salud, seguridad, protección y operaciones ambientales en Primavera, firma energética creada por el cofundador de Coinbase, Fred Ehrsam.

También figura Brittany Kelm, exasesora del Consejo Nacional de Dominio Energético, quien se unió a Sable Offshore como vicepresidenta de políticas y asuntos comerciales. La empresa mantiene conversaciones para el desarrollo de yacimientos. En paralelo, Micah Thomas Ketchel, exasesor del Departamento de Estado, ingresó a Ballard Partners para integrarse al Grupo de Trabajo sobre Venezuela.

Ballard Partners afirmó que Ketchel consultó con los asesores de ética de la Casa Blanca y del Departamento de Estado antes de dejar el gobierno. «Antes de dejar el gobierno, Micah Ketchel consultó con los asesores de ética de la Casa Blanca y del Departamento de Estado sobre todas las restricciones éticas que le corresponden», indicó la firma, que añadió que «él ha cumplido y sigue cumpliendo escrupulosamente dichas restricciones éticas».

La normativa de Estados Unidos establece limitaciones temporales e impide que exfuncionarios ejerzan presiones ante los organismos en los que prestaron servicio durante su primer año de retiro, o sobre asuntos gestionados de forma directa durante su ejercicio público. Primavera, por su parte, señaló que las funciones de Jensen están orientadas a la gestión operacional global y no a gestiones gubernamentales.

El proceso de reapertura comercial también incluyó medidas inusuales, como la adquisición directa por parte de la administración estadounidense, a finales de agosto, del 35% de las acciones de la petrolera privada North American Blue Energy Partners. Las contrataciones de personal con experiencia dentro del gobierno de Washington continúan en aumento a medida que se concreta la entrada de nuevos capitales al mercado de los hidrocarburos.

Los números primero. La señal de fondo es clara: donde vuelve el capital, también vuelve el incentivo para que exfuncionarios se reciclen en el negocio. Capital busca reglas claras. Cuando el Estado asume supervisión directa y además entra como comprador de acciones, el mercado queda atado a una estructura de poder poco transparente para el inversionista común.

El caso muestra que la reapertura petrolera de Venezuela no solo mueve barriles. También mueve influencias, consultorías y cargos corporativos. Para el lector, la pregunta clave no es ideológica. Es de seguridad jurídica: quién fija las reglas, cuánto duran y qué tan libres son realmente las decisiones de inversión cuando el aparato estatal marca el ritmo.

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