Madrid.- Las series «El eternauta», «Como agua para chocolate» y «Betty, la fea» fueron las producciones que más remolcaron a nuevos usuarios hacia sus plataformas de streaming y también ayudaron a retener a quienes ya tenían una suscripción, según datos de Parrot Analytics presentados en Iberseries & Platino Industria, en Madrid.
El caso más visible fue el de Netflix. «El eternauta» significó para la plataforma más de 230 mil nuevos suscriptores y contribuyó a la retención de más de 2 millones que ya estaban con el servicio.
En el caso de HBO Max, «Como agua para chocolate» atrajo 116 mil nuevos usuarios y ayudó a que no se fueran más de medio millón. Para Prime Video, «Betty la fea: la historia continúa» sumó 110 mil nuevos rostros y logró que más de 730 mil decidieran seguir con la plataforma.
Jaime Otero, vicepresidente de Alianzas Estratégicas de Parrot Analytics, dijo que los proyectos con antecedentes importantes tienen más oportunidad de ser exitosos. En esa línea, destacó que «El eternauta» está basado en una novela gráfica; «Como agua para chocolate» parte de una obra que fue llevada al cine; y «Betty, la fea» arrastra el peso de una telenovela exitosa de los 90.
Otero sostuvo además que no es un fenómeno exclusivo de la industria iberoamericana: las franquicias, las adaptaciones de novelas, los videojuegos, los podcasts o las historias reales tienen «un piso mayor como un cielo mayor». Pero también advirtió que la industria tiene la responsabilidad de generar propiedad intelectual nueva para no volver a contar siempre las mismas historias.
El estudio también muestra crecimiento del contenido producido en Latinoamérica y España en Asia. En Corea del Sur el avance fue de 243%, en China de 119% y en Japón de 118%.
Otero ve ahí una oportunidad por el espectro de historias que se producen en Iberoamérica. Según dijo, ese contenido abarca públicos diversos y no se limita a un solo perfil demográfico, a diferencia de otros mercados donde el boom responde a segmentos más definidos.
Los números primero. El mercado ya votó: cuando una marca narrativa ya probada llega a la pantalla, el flujo de usuarios se mueve. Eso beneficia a las plataformas con catálogo potente y castiga a quienes todavía dependen de apuestas sin tracción clara.
También queda una señal para la industria: la inversión en propiedad intelectual no es nostalgia, es capitalización. En un negocio donde el margen depende de retener suscriptores, la creatividad nueva importa, pero la franquicia conocida sigue siendo el activo más fácil de monetizar.