Ecopetrol retomará la búsqueda de petróleo y gas con proyectos convencionales y no convencionales, incluido el fracking, además de mantener la exploración de yacimientos costa afuera. El anuncio lo hizo Joaquín Gutiérrez Caballero durante su acto de posesión como presidente de la estatal petrolera en Santa Marta.
En la ceremonia, Gutiérrez dijo que la actividad exploratoria y la incorporación de reservas serán los primeros retos de su gestión. También señaló que avanzarán en proyectos convencionales y no convencionales, con «fracking responsable» y continuidad en la exploración offshore.
Abelardo de la Espriella respaldó la movida y aseguró que su Gobierno volverá a suscribir contratos de exploración, a diferencia del anterior, que no firmó nuevos. Según el mandatario, la petrolera volverá a buscar hidrocarburos y a desarrollar nuevas fuentes de energía, con decisiones tomadas «con estudios, con responsabilidad y con el lenguaje del amor, que son los números».
De la Espriella también sostuvo que el objetivo es que la compañía vuelva a crecer a partir de la exploración, la suscripción de contratos y el inicio de nuevos negocios rentables. Añadió que la transición energética no puede hacerse a costa de las finanzas de Ecopetrol y que la empresa debe ser «rentable, técnicamente sólida y capaz de financiar su propio futuro».
El punto de partida para ese giro es el estado de las reservas. Gutiérrez advirtió que el país enfrenta un horizonte energético estrecho, con «reservas irrisorias de tan solo 7,4 años en petróleo y 5,9 años en gas». Más adelante, De la Espriella afirmó que, al cierre de 2025, Ecopetrol contaba con 944 millones de barriles equivalentes de reservas probadas y una vida media de 7,8 años, que en gas baja a 6,3 años.
El mandatario fue más lejos al decir que las reservas deben encontrarse dondequiera que estén y que un país que renuncia a buscar su recurso termina obligado a comprárselo a otro. En esa línea, acusó a la política energética del cuatrienio anterior de haber cerrado la puerta a nuevos contratos de exploración y de haber confundido transición energética con renuncia.
Parte de la apuesta se concentrará en el Caribe. Gutiérrez señaló que el desarrollo de Sirius, el hallazgo de gas costa afuera que Ecopetrol adelanta con Petrobras, y de otros yacimientos marinos será clave para el abastecimiento del país. También anunció que la empresa abrirá una sede alterna en Barranquilla.
El nuevo presidente de Ecopetrol agregó que buscará acercamientos con Washington para ampliar el acceso a negocios en el exterior y pactar alianzas con el Gobierno de Estados Unidos, con el objetivo de ser incluidos entre los países con condiciones favorables para hacer negocios y abrir puertas que permitan aumentar las reservas de petróleo y gas.
El giro de Ecopetrol tiene lectura clara: más exploración, más reservas y más caja para sostener la compañía sin desfondar su balance. El mercado no premia los discursos; premia los barriles, las reservas y las reglas claras.
También hay una señal política de fondo. Si la nueva administración logra reabrir la puerta a contratos, proyectos costa afuera y capital privado, el país gana margen de maniobra energética y fiscal. Si falla, la factura la termina pagando el contribuyente y la industria que depende de energía abundante y confiable.


