El dólar en Colombia regresó a niveles que no veía desde el 21 de julio y se acercó de nuevo a la línea de los $3.300. Ayer cerró en un precio promedio de $3.264,40 y durante la jornada tocó un máximo de $3.317, en una de las jornadas de mayor volatilidad del año.
La divisa recuperó $163,95 en siete días, luego de un semestre en el que las fluctuaciones habían sido mínimas. En la apertura del jueves 24 de septiembre se ubicó en $3.280,19, por encima de la TRM de $3.264,39, y para las 8:10 a.m. marcó un mínimo de $3.276,00 y un máximo de $3.282,05, con 41 transacciones.
Mauricio Acevedo, estratega de divisas y derivados en Corficolombiana, explicó que la jornada estuvo marcada por la presión sobre los mercados tras superar el rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años el nivel de 5%. Según dijo, eso refleja que los inversionistas ajustan sus expectativas ante una postura más agresiva de la Reserva Federal.
Acevedo señaló además que el mercado asigna cerca de 78% de probabilidad a una subida de tasas en octubre y más de 58% a otro aumento en diciembre. Ese escenario impulsó los rendimientos de los bonos y generó caídas en los principales índices bursátiles, especialmente en el sector tecnológico.
A nivel local, el estratega indicó que el alza también se explica por problemas de caja en dólares de algunas entidades financieras. Dijo que esto ocurre cuando los saldos de las cuentas en dólares están muy bajos o sobregirados, lo que obliga a las instituciones a salir a demandar divisas en el mercado para cumplir sus compromisos.
En esta coyuntura, agregó, esas iliquideces acumulan aproximadamente 22 días sin resolverse completamente, frente a ventanas de 8 a 15 días en episodios anteriores. Ese desfase aumenta la demanda local de dólares y presiona el precio al alza.
El índice DXY, indicador de fortaleza global del dólar, siguió su tendencia ascendente y amaneció en 101,27 puntos. En paralelo, algunos analistas mantienen una visión positiva para las acciones en los próximos meses, apoyados en la resiliencia económica y en sólidos resultados corporativos y datos de actividad económica fuerte en Estados Unidos.
Los precios del crudo también subían más de 2% el jueves, mientras las negociaciones diplomáticas entre Estados Unidos e Irán mostraban pocos avances. A las 09:49 GMT, los futuros del Brent ganaban US$2,43, o 2,36%, a US$105,51 el barril, y los del West Texas Intermediate subían US$1,74, o 1,89%, a US$93,9.
El mercado ya votó: cuando suben las tasas externas y aparece presión de liquidez en dólares, el ajuste cae primero sobre la moneda local. Para el contribuyente y para la economía real, ese movimiento no es abstracto: encarece importaciones, altera coberturas y obliga a empresas y hogares a recalcular su flujo.
Capital busca reglas claras. Si la demanda de dólares sigue creciendo por factores globales y por desbalances de caja, la señal es simple: sin orden monetario y sin mercados más profundos, el costo de la inestabilidad termina repartido entre quienes producen, exportan, importan y ahorran en pesos.



