Samuel Arango y Andrés Villamizar, emprendedores colombianos y fundadores de Cerebelum AI, participarán en el AI Conference de San Francisco para presentar su propuesta de inteligencia artificial aplicada al aprendizaje y análisis del mercado del oro.
La compañía combina una comunidad de formación en trading desde cero con OPUS, una herramienta basada en inteligencia artificial que organiza información de gráficos, interpreta el contexto del mercado y estudia posibles escenarios relacionados con este activo. Según la firma, el modelo usa información de los gráficos del oro para ayudar a interpretar el mercado.
Cerebelum AI afirma que su comunidad reúne a más de 30.000 usuarios en Colombia, Argentina, México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Ecuador, Perú, Chile, Paraguay, Costa Rica, Panamá, Uruguay y Estados Unidos. Andrés Villamizar dijo que la participación en el evento responde a un proceso de validación durante los primeros años de operación.
La empresa señaló además que en 2026 superó los US$1.000.000 en facturación neta. También proyecta superar los US$2,5 millones en facturación neta durante 2027 y continuar ampliando su presencia en el mercado hispanohablante.
Villamizar afirmó que la compañía busca demostrar que la inteligencia artificial también puede acompañar procesos humanos de aprendizaje y no solo estar reservada para grandes empresas o personas con conocimientos técnicos muy avanzados. Samuel Arango, por su parte, explicó que Cerebelum AI nació para ayudar a que más personas tengan acceso a conocimiento, acompañamiento y una ruta clara para aprender.
Durante su participación en San Francisco, los fundadores buscarán avanzar en la primera ronda de inversión de la compañía. Los recursos que esperan conseguir estarían destinados a investigación y desarrollo, fortalecimiento de la tecnología, crecimiento del equipo y expansión internacional.
Los números primero. La señal de fondo no es solo tecnológica: es una empresa colombiana que ya muestra tracción comercial, sale a buscar capital y plantea una expansión internacional apoyada en una comunidad de usuarios y una línea de facturación que, según la firma, ya superó el millón de dólares netos. Capital busca reglas claras.
El mercado ya votó. Si Cerebelum AI logra convertir esa validación en inversión, el caso mostrará cómo la innovación privada puede escalar sin depender del aparato estatal. La verdadera prueba será sostener productividad, margen y crecimiento con disciplina, no con narrativa.



