La Secretaría de Movilidad de Bogotá inmovilizó 4 taxis que estaban estacionados frente a un centro comercial del barrio Colina, en el norte de la ciudad, tras una denuncia ciudadana que llegó al concejal Juan David Quintero.
Quintero celebró el operativo en su cuenta oficial de X y aseguró: «ME PEDÍAN QUE QUITÁRAMOS LOS TAXIS EN COLINA Y LO LOGRAMOS 🚨 Aquí si trabajamos por la gente 😎 nuestro control político si sirve. La comunidad nos había suplicado una ayuda por el mal Parqueo en el sector del parque de la colina, atendimos la denuncia y la @SectorMovilidad …».
El concejal también dijo que «la comunidad nos había suplicado una ayuda por el mal parqueo en el sector del parque de la Colina; atendimos la denuncia y la Secretaría de Movilidad nos escuchó para realizar un operativo».
La secretaría confirmó a SEMANA que los vehículos fueron procesados por la infracción C02 del Código Nacional de Tránsito, que castiga estacionar un vehículo en sitios prohibidos. La norma establece una multa equivalente a 15 salarios mínimos legales diarios vigentes, que en 2026 se traduce en $875.452, más los cobros de grúa y patios.
De acuerdo con la norma citada, si el conductor está presente en el lugar al momento de la intervención, la autoridad debe imponer el comparendo, pero no inmovilizar el vehículo. Si el conductor no estaba presente o se rehusó a moverlo, el agente puede ordenar el traslado a patios.
El operativo se suma a otras acciones del Distrito en distintos sectores de Bogotá durante el último año, donde se han identificado ciudadanos mal parqueados. En este caso, los denunciantes y la Alcaldía coinciden en que los vehículos estacionados en avenidas principales generan congestión y complican el tráfico.
Al final, lo que queda a la vista es una regla básica de orden urbano: el espacio vial no es de uso discrecional. Cuando una autoridad hace cumplir la norma, se protege la movilidad de quienes sí respetan las reglas y se evita que el costo recaiga sobre la mayoría que sí cumple.
También hay una señal para el bolsillo: el mal parqueo no es gratis. Entre comparendo, grúa y patios, el contribuyente que sí obedece no debería terminar subsidiando la indisciplina ajena. Capital busca reglas claras, y en tránsito eso empieza por hacerlas valer.



