La Junta Directiva de Analdex aceptó la renuncia de Javier Díaz Molina, quien estuvo 29 años al frente de la presidencia ejecutiva del gremio. Según la organización, la decisión respondió a un retiro personal para disfrutar de su jubilación, una salida que había sido tomada años atrás y aplazada a solicitud de la junta.
El relevo ya quedó definido. Santiago Pardo Salguero fue designado como sucesor de Díaz e iniciará de inmediato el proceso de empalme, de acuerdo con Analdex y con La República. Pardo es economista de la Universidad de los Andes y magíster en Asuntos Internacionales de la Universidad de Columbia, en Nueva York.
La trayectoria de Pardo combina comercio exterior, diplomacia y asuntos gubernamentales. Entre 2004 y 2007 fue vicepresidente de Analdex. Luego se desempeñó como jefe negociador del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo entre 2008 y 2011, etapa en la que lideró las negociaciones de los tratados de libre comercio con la Unión Europea, Corea del Sur, Turquía y Panamá.
Antes de eso, comenzó en 2000 como representante de Colombia en las negociaciones del Grupo de Acceso a Mercados del Área de Libre Comercio de las Américas, en el entonces Ministerio de Comercio Exterior. Más adelante fue director para Asia de la Federación Nacional de Cafeteros, con sede en Tokio, entre 2011 y 2019, y embajador de Colombia en Japón entre 2019 y 2022. En ese periodo recibió el Gran Cordón de la Orden del Sol Naciente.
Díaz, por su parte, completó cerca de cuatro décadas en Analdex. Entró en 1987 como vicepresidente técnico, pasó por la Vicepresidencia Ejecutiva y llegó a la presidencia el 15 de junio de 1997. Durante su gestión, el gremio pasó de representar solo a exportadores a integrar también a importadores y a empresas de la cadena logística y de servicios.
Analdex también destacó que, bajo su administración, participó en procesos ligados a la creación del Ministerio de Comercio Exterior, Bancóldex, ProColombia y Fiducoldex, además de la agenda de tratados comerciales y la normativa de zonas francas. El gremio añadió que impulsó su presencia regional con la apertura de cuatro oficinas en el país.
La salida de Díaz marca el cierre de una etapa larga en uno de los gremios más visibles del comercio exterior colombiano. Para el sector, el cambio no es menor: Analdex queda en manos de un dirigente que conoce por dentro la entidad y que llega con experiencia en negociación internacional, una combinación que puede pesar en un momento en el que las exportaciones necesitan reglas claras y menos fricción estatal.
Capital busca reglas claras. Un relevo así importa porque el comercio exterior depende menos de discursos y más de institucionalidad, coordinación y apertura. Si la nueva presidencia logra reducir costos de transacción y defender la competitividad de la cadena exportadora, el mercado lo notará en el flujo de negocios.