Un 64% de los votantes registrados en Nueva York respalda eliminar por completo el impuesto estatal sobre la renta, según una encuesta del Empire Center for Public Policy difundida el martes.
El resultado llega en medio de una discusión política sobre el peso fiscal del estado. El sondeo también encontró que 47% apoya «fuertemente» abolir el tributo, 16% lo apoya «algo», 27% se opone y 9% no está seguro.
La encuesta fue aplicada a 600 votantes probables entre el 6 y el 8 de julio, con un margen de error de 4 puntos porcentuales. Además, el respaldo se mantuvo mayoritario entre republicanos, independientes y demócratas: 88% de republicanos, 64% de votantes sin afiliación partidaria y 51% de demócratas dijeron apoyar la medida.
El rechazo al impuesto también aparece por regiones. En la ciudad de Nueva York, 54% dijo que votaría para eliminarlo; en el Hudson Valley, 70%; en Albany/Central New York y Western New York, 68%; y en Long Island, 69%.
Otro dato relevante para el debate fiscal es que 67% de los encuestados afirmó que no recibe buen valor por los impuestos que paga, frente a 30% que sí lo cree.
Zilvinas Silenas, presidente del Empire Center for Public Policy, dijo que los neoyorquinos «están hartos y quieren impuestos más bajos». También señaló que Albany puede seguir el ejemplo de Florida o ver cómo más residentes se van hacia ese estado.
Florida es uno de los nueve estados que no cobran impuesto estatal sobre la renta, mientras Nueva York tiene la mayor carga tributaria estatal y local combinada de Estados Unidos, además del tercer impuesto estatal sobre la renta más alto.
El tema ya entró de lleno en la carrera por la gobernación. Bruce Blakeman, actual ejecutivo del condado de Nassau, propuso eliminar los impuestos sobre los primeros 50.000 dólares de ingreso para declarantes individuales y sobre los primeros 100.000 dólares para matrimonios. Su plan fue estimado en 35.000 millones de dólares. Además, planteó bajar la tasa de alrededor de 6% a 4% para quienes ganan entre 100.000 y 500.000 dólares.
Desde la campaña de Kathy Hochul, gobernadora demócrata que busca la reelección, respondieron que ya redujo los recortes del impuesto sobre la renta de la clase media a su nivel más bajo en 70 años.
Los números primero. Cuando 64% de los votantes registrados quiere borrar un impuesto estatal, el mensaje no es ideológico: es fiscal. El mercado ya votó con los pies durante años, y esta encuesta sugiere que una parte creciente del electorado entiende la señal.
Lo que está en juego no es solo una alícuota, sino el costo de vivir, invertir y trabajar en un estado que muchos perciben como caro y poco eficiente. Capital busca reglas claras; cuando el aparato estatal absorbe demasiado y devuelve poco, la fuga de contribuyentes se vuelve una respuesta racional.